Los habitantes del lugar no bajan los brazos en temas de seguridad, el trabajo asociado entre vecinos ha impedido que la delincuencia se propague. No obstante persiste el consumo de drogas y por eso se hace el llamado urgente para que la administración agilice la instalación de las alarmas comunitarias.


En septiembre del año anterior, este medio publicó una nota en la que se manifestaba la preocupación de los vecinos del barrio El Trébol en la comuna tres, ( http://periodismopublico.com/Aumenta-robo-de-contadores-de-agua-en-El-Trebol) por el frecuente robo de los contadores y la falta de atención por parte de las autoridades encargadas de velar por la seguridad de la zona. Al día de hoy, si bien la desidia de las instituciones persiste en su mayoría, los logros obtenidos han sido gracias al trabajo y la presión que la comunidad ha ejercido para ahuyentar a los delincuentes.

“Con satisfacción, podemos decir que ya no nos roban los contadores como lo hacían antes, porque nos dimos cuenta que teníamos que empezar a prevenir por nosotros mismos y con lo que nos sucedió el año pasado, empezamos a asegurarnos y cada uno ya estaba más pendiente de su contador, por otra parte la policía ya hace las rondas más seguido en la zona, aunque es mejor prevenir no sólo el robo de contadores, sino cualquier otra cosa que nos pueda afectar” expresó Leonardo Sánchez, residente de El Trébol.

“Reconozco que llega la policía, hace visitas y requisas periódicamente, porque una cosa es que se roben los contadores, pero otra es que haya personas que consuman droga en el lugar, así es la cosa que a veces algunas personas han llegado heridas al negocio a solicitar auxilio y nosotros no tenemos más de otra que enviarlos al hospital porque no es mucho lo que podemos hacer”, dijo el empleado de una droguería del sector, quien prefirió que su nombre fuera omitido por razones de seguridad.

Acciones como la asignación de delegados por manzanas, sumado a los patrullajes efectuados por los mismos vecinos han sido fundamentales para que la actividad delincuencial se reduzca, así lo manifestaron algunas personas consultadas al respecto. Sin embargo, también coinciden en que no hay que bajar el guardia, puesto que el consumo de drogas y micro tráfico; como es común en Soacha, sigue haciendo de las suyas y es un tema más delicado de abordar por parte de los mismos habitantes.

“Algunos vecinos que nos pusimos de acuerdo con las manzanas de la parte de arriba y de abajo nos llamábamos a determinada hora, salíamos para vigilar si había ladrones y no se nos volaran, además, ahorita la policía nos está apoyando porque pasan de noche y de madrugada”, señaló la Presidenta de la Junta de Acción Comunal de El Trébol, Nidya Segura.

También dijo que se ha logrado gestionar la instalación de alarmas comunitarias en la que se está a la espera de la organización logística y de la capacitación que se imparta a la comunidad desde la Secretaría de Gobierno, teniendo en cuenta las distintas forma que adoptan los maleantes para delinquir en un territorio en el que el control municipal y estatal es superficial.

“Quedamos de salir por grupos grandes porque estos muchachos nos están haciendo daño: también estamos viendo la posibilidad de realizar alguna gestión para ver cómo pueden capacitarse o hacer algo distinto, ayudar para que ellos sientan que no es solo echarle la policía sino que también les podemos ayudar a que de pronto salgan del vicio y así tengan oportunidades de hacer un curso o practicar un deporte y tener la posibilidad de dejar sus hábitos”, afirmó la dirigente comunal.

Teniendo en cuenta el panorama, se espera por parte de la comunidad, que sean los funcionarios de la Secretaría de Gobierno quienes agilicen los trámites y funciones de instalación de las alarmas, pues según lo expresado por los vecinos consultados, la mayoría de la comunidad está dispuesta a seguir colaborando en acciones para atenuar el impacto que todavía tiene la delincuencia en el Trébol.