Gracias a la alianza entre la Beneficencia de Cundinamarca y la EPS-S Convida, con una inversión de 800 millones de pesos, se garantiza cobertura para los enfermos crónicos en sus sedes de Bogotá, Chipaque, Sibaté, Arbeláez, Villeta, Fusagasugá y Facatativá.

La EPS-S Convida firmó un convenio con la Beneficencia de Cundinamarca para garantizar la atención de personas con discapacidad mental – cognitiva y adultos mayores en estado de vulnerabilidad.

Este proceso de innovación en salud pública implica que los enfermos crónicos que se encuentran en distintos puntos de atención clínica del departamento, podrán acceder al paquete de beneficios y ser trasladados por las instituciones de la Beneficencia de Cundinamarca a las sedes de Bogotá, Villeta, Chipaque, Sibaté, Arbeláez, Fusagasugá y Facatativá, donde se les garantizará su bienestar y atención médica prioritaria con un equipo de profesionales en distintas áreas de la salud y las humanidades.

“Este acuerdo interinstitucional garantiza la reivindicación del derecho a una vida digna de los pacientes que deban realizarse algún tratamiento relacionado con la salud mental. La inversión, que supera los $800 millones, ofrece a los usuarios servicios de rehabilitación, enfermería, terapia física, salud ocupacional, nutrición, recreación, análisis psicosocial, talleres de granja y agricultura y capacitación en múltiples temas de interés, que estimulan el aprendizaje”, explicó Hernando Durán Castro, gerente de Convida.

Con una experiencia de más de 150 años en atención especializada de pacientes con procesos de salud mental, la Beneficencia de Cundinamarca y la EPS-S Convida, lideran un proyecto que reúne elementos de salud pública y servicio social y comunitario para reintegrar a esta población a las dinámicas de la sociedad enfocados en un modelo de vida saludable.

Atención integral y de calidad

“Para nosotros es fundamental que la población se involucre en programas que son orientados por un equipo interdisciplinario y muy humano. Este convenio nos permite abanderar la atención prioritaria en salud con una población que nos necesita. Para este fin tenemos acciones que van desde la estimulación multisensorial hasta las actividades productivas de tipo extramural. Es por esta razón que decidimos confiar en la Beneficencia y sus muy bien adecuados centros de protección que tienen en el departamento”, agregó el gerente Durán.

Entre tanto, Iván Mauricio Moreno, subgerente de protección de la Beneficencia de Cundinamarca, comentó que es fundamental continuar con el compromiso de brindar atención a la población vulnerable. “Esta es una gran oportunidad que tienen las personas de recibir atención integral y de calidad, con sentido humano, en búsqueda de la felicidad y recuperando los vínculos afectivos de su vida”.

Cabe señalar que en esos Centros de Protección se diseñan actividades con base en las capacidades operativas e intelectuales de la población, desarrollando un proceso de estimulación que abarca la comunicación básica desde el reconocimiento de los sentidos. Para el trabajo terapéutico multisensorial, el área hace uso de contextos naturales y artificiales capaces de producir sensaciones que interconectan a las personas con la realidad a través de la exploración continua.

La inclusión de estos pacientes con múltiples actividades de interacción en escenarios sociales, culturales y recreativos, permite recuperar sus derechos vulnerados, devolviéndoles la posibilidad de integrarse con sus familiares y amigos, fortaleciendo los vínculos afectivos y los canales de comunicación.