El gremio de barberías, peluquerías, salas de estética y todo lo que tiene que ver con salud y belleza, hace un llamado urgente al Gobierno Nacional y a la Administración Municipal  de Soacha para que levante las restricciones de la cuarentena y  les permita trabajar. Son miles de familias las que dependen de esta labor.

Desde que comenzó la cuarentena fue uno de los primeros sectores que cerró y es la hora que no hay un pronunciamiento para que puedan retomar su trabajo.

 “Esta emergencia sanitaria nos está dando un golpe económico muy duro a nuestros hogares y  locales comerciales; si no trabajamos, no comemos. En  mi caso toda mi familia hace parte  del  gremio: mi madre, mi padre, primos y hermanos, vivimos del día a día. Exigimos al gobierno nacional y al alcalde Juan Carlos Saldarriaga  que nos tenga en cuenta; nuestro gremio vive en una pobreza oculta, no hacemos parte de la población marginal ni de la clase media, ojalá nos escuchen”, aseguró  Miguel Ángel Gutiérrez, líder de las barberías de Soacha.  

Todo el gremio está afectado. Barberías, peluquerías, salones de belleza, salas de estética, SPA y en general quienes se dedican al bienestar y belleza de las personas.

“Llevamos casi dos meses que no podemos abrir nuestros salones de belleza, vivimos de eso, del diario, nos hemos visto terriblemente afectados porque hay que pagar servicios, arriendo, empleados y sacar  para  el diario, pero  no hay de donde, entonces nuestra situación es muy difícil”, agregó Julia Cubillos, propietaria de una peluquería y salón de belleza en Soacha.

“Tengo una barbería en mi conjunto y buena parte de los  clientes  viven por fuera,  pero la administración no los deja entrar. También  atiendo  clientes a domicilio aunque no salgo por miedo a contagiarme y a que me saquen un comparendo, y lo grave es que  el gobierno no nos presta ayuda ni atención”, añadió Damaris Salcedo.

Muchos estaban esperanzados en retomar labores después del 27 de abril, pero con la prolongación de la cuarentena hasta el 11 de mayo y con el silencio del gobierno frente al gremio, la incertidumbre continúa.  “Más que  nos den un mercado, es que nos dejen trabajar; estamos cansados de descansar, maniatados,  no importa que tengamos que cumplir las condiciones de higiene  que nos diga la alcaldía, pero que podamos trabajar”, agregó doña Julia.

Significado del trapo o la bandera azul

Miguel Ángel Gutiérrez habló de la bandera azul que está utilizando el gremio como símbolo. “No significa que estamos buscando ayuda, es un símbolo de resistencia, fuerza, de hacernos visibles ante los ojos del gobierno; la gente se ha venido uniendo y la idea es  saber que necesitamos trabajar”.

Son miles de familias las que dependen de estos negocios. Dicen estar dispuestos a someterse a cumplir los requisitos y protocolos de bioseguridad que les exijan las autoridades, pero ya no aguantan más… “Solamente barberías hay unas 600 en Soacha, y cada una mínimo con cuatro personas que depende de este trabajo”, finalizó Miguel.