A pesar de los reconocimientos que ha obtenido a lo largo de su trayectoria y de lo que representa para el municipio en materia cultural, la Banda Sinfónica de Soacha pasa por uno de sus momentos más difíciles debido al poco apoyo que, según sus integrantes, se recibe por parte de la administración municipal, algo que ha hecho que los procesos al interior de esta se vean obstaculizados.


El escaso número de instructores, la falta de instrumentos musicales, la poca dotación, e incluso el mínimo apoyo para ir a representar al municipio en torneos y competencias en otras ciudades, son algunas de las dificultades que hoy por hoy enfrenta la banda. De acuerdo a lo que manifestaron los jóvenes que hacen parte de la agrupación, la situación no es de ahora, pues ya llevan bastante tiempo ‘bandeándose’ prácticamente por cuenta propia, esperando que los recursos que se asignan anualmente a la cultura, a través del presupuesto municipal, sean más generosos para poder impulsar y posicionar nuevamente a esta insignia de la cultura de Soacha.

“La verdad es que no ha habido gestión, yo llevo cinco años en la banda, y mientras que durante el primer año hubo talleristas y en el segundo se hizo un arreglo instrumental, en los años siguientes no se volvió a gestionar nada para la banda. Si nos hemos mantenido como agrupación es porque hay una persona contratada de planta, que es el Maestro Guillermo Escobedo. Sin embargo, en este momento no tenemos las mínimas garantías para sobrevivir, además no hay proceso, precisamente porque no tenemos el amparo de la Dirección de Cultura”, explicó Ximena Pérez, integrante de la banda.

Para mencionar un ejemplo de la difícil situación que vive la banda, Pérez manifestó que el grupo que la conforma tuvo que endeudarse en 5 millones de pesos aproximadamente, que fue lo que costó el viaje al municipio de Anapoima, para participar en el Concurso Nacional de Bandas Musicales del año 2011, debido a que la entonces Directora de Cultura, Maritza Díaz, no gestionó los recursos para apoyar a la banda en esa representación. De acuerdo a lo expresado por la joven, parece que hubiera una ‘pelea’ con el mismo municipio: “Es como si estuviéramos pidiéndole un favor a la Dirección de Cultura, porque realmente no hay un proyecto que cobije el fortalecimiento musical y convivencial. Uno se da cuenta en los concursos que hay municipios que llevan toda una delegación de apoyo a sus músicos, mientras que en Soacha no se ve eso”, dijo la integrante de la banda.

“Lo que observamos principalmente es la falta de apoyo hacia la banda para que esta se pueda conocer, porque la gente sabe que existimos en Soacha, pero por fuera nos falta estar en más conciertos para que nos podamos dar a conocer. Llevo cuatro años y medio en la banda, durante el primer año hubo compra de instrumentos y hubo mantenimiento, sin embargo nunca ha habido talleristas fijos, porque tampoco hay un espacio adecuado para realizarlos. Desde hace un tiempo no ha habido logística ni apoyo para asistir a eventos, tampoco para que la banda pueda salir a representar al municipio en otros lugares”, aseguró Kevin Montaña, miembro de la Banda Sinfónica municipal.

“Llevo casi nueve años en la banda, me inicié musicalmente acá. Durante estos años siempre ha sucedido lo mismo, siempre ha habido una discusión constante con los directores de Cultura por este motivo. El nombre que tiene la banda afuera se ha logrado porque sus mismos integrantes tienen mucho amor por su labor y por la música. Sin embargo, el municipio no nos colabora mucho, el Maestro siempre ha tratado de gestionar el apoyo a la banda, pero no nos han dado explicaciones de por qué ese poco apoyo que recibimos. Parece que el apoyo se da temporalmente cuando reclamamos, pero luego se olvida que se debe seguir con ese trabajo. Por ejemplo, cuando participamos en concursos departamentales la Gobernación cubre una parte de los viáticos, pero el resto lo debemos poner de nuestro bolsillo, porque aparte no nos permiten organizar eventos con ánimo de lucro para poder financiarnos”, concluyó Laura Tirano, otra integrante de la Banda Sinfónica municipal.

Así las cosas, los integrantes de la Banda Sinfónica de Soacha hacen un llamado para que haya mayor destinación de recursos para ellos, con el propósito de que se pueda avanzar en su trabajo y se logre alcanzar el nivel que se necesita para estar a la altura de las agrupaciones que hay en otros municipios.

Nadie se explica por qué la Secretaría de Educación, a través de la Dirección de Cultura, se gasta millonarios recursos en cosas de bajo impacto y que en nada contribuyen al desarrollo municipal. Un ejemplo concreto de ello es la muñeca Camila, la cual le costó a Soacha más de 350 millones de pesos, incluso se asegura que para que este fracasado proyecto se hiciera realidad, fue necesario quitarle el presupuesto a la banda sinfónica y a las escuelas de formación.

Además, no sólo la banda ha sido afectada por la poca gestión de esta Secretaría, recientemente en el día de la música, el Ministerio de Cultura convocó a todos los municipios del país a unirse a la celebración con el incentivo de premiar a las mejores intervenciones. Soacha ni siquiera tenía preparada una tarima para los músicos invitados, por ende tampoco un sonido adecuado, pues la Secretaría se conformó con utilizar el que habitualmente es usado por el IMRDS en la jornada de aeróbicos. De encime, la banda no recibió agradecimiento alguno por su participación en la jornada, los niños de Batuta se vieron obligados a presentarse sin un adecuado sonido ni refrigerio y los participantes de Tejiendo música por segunda vez fueron testigos de una improvisación que los dejó sin público, sonido, ni tarima.