La Contraloría de Bogotá ha estimado en más de $300 mil millones el costo del pasivo ambiental por cuenta de la explotación anti técnica de las canteras a cielo abierto ubicadas sobre el río Tunjuelo.


La Contraloría de Bogotá ha estimado en más de $300 mil millones el costo del pasivo ambiental por cuenta de la explotación anti técnica de las canteras a cielo abierto. Cemex, Holcim y la Fundación San Antonio son investigadas por la Secretaría de Ambiente.

Según el concejal Jaime Caicedo, aparte del daño ambiental ocasionado, las cementeras han incurrido en flagrante evasión de sus obligaciones con el Distrito, al dejar de pagar más de $3.600 millones al erario por concepto de regalías.

“Esta suma apenas representa lo que dejaron de pagar entre 1995 y 2003, sin contar los intereses, de acuerdo con los informes de la Contraloría Distrital. Habrá que contabilizar el comportamiento de estas empresas desde 2003 para acá, sólo con cargo al rubro de regalías. Sin embargo, lo que ha comprobado finalmente la Secretaría de Ambiente es un daño incalculable no sólo a la estructura del cauce del río, sino lo que ello representa en términos de riqueza ambiental perdida para el Distrito, además de los evidentes daños causados a los más de 900 mil bogotanos que habitan la zona de influencia de estas canteras”, señaló el concejal Caicedo Turriago.

“Resultaría inadmisible que el Estado tuviera que asumir los costos para la recuperación morfológica y ambiental de la zona. Las cementeras son las únicas responsables de esta tragedia ambiental”, insistió el Cabildante.

Fuente: Radio Santafe