“…fui a Cannes y ha sido una de las experiencias más lindas en términos de festivales que he tenido en la vida porque…, aunque he estado en muchísimos festivales, definitivamente Cannes es un lugar donde el cine es un Dios y todo el mundo ahí está haciéndole venia a ese Dios llamado cine, entonces se siente un amor por el cine que no he sentido casi en ninguna otra parte.”


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Hablar de cine es más difícil de lo que pensé y cuando el tema son los directores, el asunto se complica. ¿Pero cómo aprendemos sino empezamos?, y si no sabemos mucho, es porque no nos han enseñado, y Soacha con medio millón de habitantes también ve cine. Por eso visitamos al director colombiano Andy Baiz quien nos recibió en su apartamento para hablarnos de su vida como director y de películas como Satanás, su primer largometraje u opera prima, basado en el libro del escritor Mario Mendoza, con la cual no solo obtuvo premios y nominaciones [[1]] sino que se quedó en la memoria del público de nuestro país. Aunque lo reconocemos de primera mano con Satanás, ha dirigido varios cortometrajes como Hoguera, que participó en el Festival de Cannes en 2007 o De Paso, una producción internacional que aún no ha salido. Ha trabajado además en el departamento de producción de largometrajes [[2]] como María llena eres de gracia que traemos a la memoria por la actriz colombiana Catalina Sandino. Ha hecho cosas para televisión como El cartel de los sapos 2. Estamos esperando sus películas Roa, basada en la historia del asesino de Gaitán, que ya ha ganado premios y la Cara oculta, una producción colombo –española.

Andy Baiz estudió Producción y Dirección de Cine en Nueva York y realizó un diplomado en Teoría del Cine, allí conoció al director de cine Francés Raphael Nadjari quien le enseño a ver el cine de otra forma: “… él nos enseño a ver cine mucho más artesanal, del artesano, el carpintero que clava la silla y la repite y la repite hasta que un día de repente le da por ponerle una florecita y empieza la creación. Entonces digamos que nos bajó de esa nube, me inculcó más esa cuestión del artesano del cine y empecé a ver un cine que antes desconocía”.

¿Andy, cómo o cuando decide ser director, teniendo en cuenta que a los 21 años ya trabajaba como director, productor y editor de Centro-Films Ltd., en Nueva York?.

Andy Baiz. La verdad desde muy pequeño me obsesioné con el cine, no sé cuál es la razón, pero mi padre compró una camarita de video cuando tenía como diez años. Le empecé a preguntar a los profesores de mi colegio si me dejaban filmar las tareas en vez de escribirlas y ahí empezó todo un proceso creativo con ese instrumento. Iba mucho a cine cuando aún no existían los multiplex sino que eran teatros independientes como el San Fernando de Cali, el Teatro Calima, el Imbanaco y desde muy joven sabía que quería estar involucrado en ese mundo, pero fue como a los trece años que entendí la labor del Director jugando con esta herramienta y ahí fue que me encaminé.

Un profesor del colegio como proyecto de tesis nos dijo que hiciéramos una película de alguno de los libros que hubiéramos leído. Ahí empezó todo un cuestionamiento artístico. Vine a Bogotá a estudiar diseño industrial, sabiendo que quería estudiar cine. Me aburrí en dos segundos, y un día me retiré. Sin decirle a nadie, apliqué a una universidad pequeña en Nueva York, me aceptaron y me fui. Allí estuve viviendo ocho años, estudié, trabajé cargando cables, en fotografía, sonido, en todas las áreas del cine, buscando locaciones, o sea, en muchos medios. Trabajé en otras cosas, nada que ver para ganarme la vida y monté también Centro Films con un amigo, una productora pequeña en donde no hacíamos cine sino trabajos de edición, un poco de publicidad, videos institucionales, editábamos mucho, nos ganábamos la vida con trabajos pequeños.

¿Conoció directores famosos en esa época?

A.B. En la universidad que estudié traían directores para que les hablaran a los estudiantes. Oliver Stone, una vez dio un seminario, también famosos como Scorcesse, Spike Lee, pero sobretodo tuve una pasantía en el departamento de Arte de la película, Vidas al límite; en inglés es Bringing Out the Dead, una película de Scorcesse. Entonces tuve la fortuna de trabajar, no al lado de Scorcesse, pero en una producción suya. Tuve la oportunidad de trabajar con Dante Ferretti, director de arte de películas muy conocidas. Trabajé con Mathieu Barney, gran artista plástico, quien hace unas películas que se llaman Creamaster y no son películas convencionales, son películas muy artísticas.

Le pregunto por un cortometraje: Payaso H.P.

A.B. Hice varios cortometrajes estando en la universidad, digamos que es un trabajo amateur donde todavía estaba descubriendo lo que era hacer cine. Es un cortometraje sobre un payaso que pregonaba almuerzos en Queens, como los que hay aquí en Bogotá. Tres sinvergüenzas latinos que no tenían nada que hacer lo insultaban hasta que al final el payaso se burla de ellos. Es un trabajo estudiantil. Es en la práctica donde se aprende este oficio y fue un trabajo muy bonito, nos reímos mucho haciéndolo, no lo considero un buen trabajo, como uno de los trabajos que estoy tan orgulloso, pero si es un trabajo que quiero mucho porque me brindó muchísimas herramientas.

¿Con “Hoguera” usted participa en el Festival de Cannes 2007?

A.B. Junto con Rodrigo Guerrero, otro gran productor, nos regresamos para hacer cine aquí en nuestro país. La historia de Hoguera, parte porque teníamos básicamente que recaudar el dinero para hacer Satanás. Éramos dos jóvenes con muy poca experiencia, yo nunca había hecho un largometraje, Rodrigo nunca había producido un largometraje, entonces decidí dirigir un cortometraje más corto, más personal, que tuviera una relación con Satanás de alguna forma, o sea, de una temática fuerte.

Lo realicé con muy poco dinero, con un grupo de gente muy pequeña y creo que fue una de las experiencias más bonitas. Eso lo hice como para mostrarle a los inversionistas que yo podía realizar una película con una temática tan dura como la de Satanás. Tuve la fortuna que la película fue seleccionada en la quincena de realizadores en Cannes. Creo que tiene un lenguaje visual muy específico, es un cortometraje muy personal. Creo que la gente en Cannes vio eso y para mí fue mi primer trabajo serio. Fue como mi bautismo como director, aunque antes había realizado muchos cortos antes, todos eso trabajos los considero como una búsqueda. No digo, que ya paré de buscar, obviamente que no, pero Hoguera para mi es el primer trabajo sólido que realizo, eso me dio una confianza tremenda para seguir adelante y hacer Satanás.

¿Qué se siente como Director estar en ese festival tan importante?

A.B. Maravilloso. Ha sido una de la experiencias más lindas en términos de festivales que he tenido en la vida porque aunque he estado en muchos festivales, definitivamente Cannes es un lugar donde el cine es un Dios y todo el mundo ahí está haciéndole venia a ese Dios llamado cine, entonces se siente un amor por el cine que no he sentido casi en ninguna otra parte. La cinefilia francesa es algo extremo que admiro y respeto muchísimo, se siente como si nada más en el mundo importara sino el cine. Son como quince días de ebullición cinematográfica donde ocurren millones de eventos. Se ve cine de todas partes del mundo, es algo maravilloso. Inspira a cualquier persona que vaya, para cualquier cineasta que esté empezando su carrera,es un lugar maravilloso y de mucha inspiración.

Todo el mundo lo relaciona a usted con Satanás. De quien fue la idea, de Mario Mendoza o suya?

A.B. La idea de llevar la película a cine fue mía. Estando en N.Y. como estudiante, leí un cuento de Mario Mendoza que en ese momento no era el escritor tan conocido que es ahora. Ese cuento se llamaba la fiesta, una historia de unos taxistas que toman una venganza en unos jóvenes que lo tratan de robar. Me gustó mucho la estética de Mario; el destapaba, mostraba el horror sin tapujos y que producía una catarsis. Por lo menos en mí producía una catarsis. Lo contacté, le pedí los derechos de ese cuento para hacerlo como mi tesis de grado. El aceptó, y empecé a hacer el guión. Por lo general, un cortometraje no tiene fines comerciales y nunca pude realizar este corto porque no tenía la plata. Aunque no conocía a Mario en persona, hablábamos mucho por Internet de arte, de la filosofía, de las mujeres, de todo lo que se nos ocurriera, de la vida del artista y sentí un vínculo muy grande con su forma de apreciar la vida, de su estética, leía todos sus libros, me acuerdo de haber leído Scorpio City, me encantaba.

Fue mucho después que le pregunté a Mario por los derechos de Satanás, y justo cuando le pregunté, Mario me dijo “…métete en la pelea porque hay dos productores más que la quieren…” y como nosotros habíamos estado trabajando en ‘María llena eres de gracia’ con ese gran productor, Jaime Osorio, como mi mano derecha y a Rodrigo Guerrero, entonces como que hacíamos un buen combo. Teníamos credibilidad, yo no tanta como Director, pero tenía un buen combo de productores que me respaldaban, nos dieron los derechos y ahí empezó todo un proceso de escritura. Me encerré en la Candelaria como cinco meses en un cuartico donde escribí las dos primeras versiones del guión, y, le iba mostrando las versiones a Mario y poco a poco fui despegándome de la novela. Ya dejó de ser de Mario, fue siendo más mía, y bueno, poco a poco, fueron como tres años de esfuerzos hasta poder hacer la película.

“Roa”, basado en la obra de Miguel Torres; el crimen del siglo. El personaje se parece mucho a Campo Elías Delgado del libro Satanás en su sicología. ¿A usted le gustan mucho esos personajes así?

A.B. Parecer ser, no lo hago a propósito, hay algo que me llama la atención de personajes como estos anti-héroes o héroes trágicos. Sí hay una similitud entre ambas obras, ambos son asesinos, por lo menos en el caso de Roa es el supuesto asesino de Gaitán. Me gusta la sicología de estos personajes. Sin embargo, hay una diferencia muy grande entre ambas o entre ambos personajes y es que Campo Elías, o Eliseo en la película, tenía la guerra por dentro, era parte de su naturaleza. Su naturaleza era el campo de batalla. En el caso de Roa era lo contrario. Una persona que no era capaz ni de matar una mosca, pero que se ve forzada por fuerza del destino, por fuerzas mayores, a estar frente a un crimen que va a cambiar la historia del país. Son dos personas, dos asesinos, que están por circunstancias diferentes, con naturalezas muy diferentes, muy opuestas y me gusta eso, que hay una tesis mía, que hay un vínculo entre las obras, pero que en este caso estoy haciendo énfasis en un personaje con una naturaleza distinta y el tono de la película será muy diferente. Satanás es una película transgresora, difícil de digerir, que sacude al público. En Roa el público va a simpatizar muchísimo más. Es una película más cercana, no tiene esa transgresión que tiene Satanás. (Roa ganó el Premio de Desarrollo y el premio de producción del Fondo de Cinematografía de Colombia 2010.)

Usted trabajó en tv con el Cartel de los sapos II. ¿Es diferente?

A.B. Me pareció interesante la televisión, decidí tomarlo y fue muy bueno. Es muy diferente, la televisión es más un trabajo del productor, uno no puede expresar su individualidad o tener una visión propia. Claro que puedes “sollártela” en el set y hacer cosas diferentes. En el trabajo en el Cartel dos, había cuatro directores diferentes, unidades en muchas ciudades del país, pero si uno ve el resultado final es muy homogéneo, no es que esta parte se nota que la dirigió Andy. La televisión digamos, te roba un poco esa visión, esa individualidad, ese arte, pero te da oficio, la experiencia de trabajar rápido, de poder tomar decisiones muy rápido, trabajar con muy buenos actores, y de trabajar bajo muchísimo estrés y eso es muy positivo, además, yo tomé esa labor porque tenía una película que hacer más adelante: La cara oculta. Desde Satanás no había dirigido una película, había hecho De paso y otras cositas por ahí, pero uno se enfría como director. La televisión también me dio la calistenia, el gimnasio para poder llegar a La Cara oculta con mucha más seguridad.

¿La Cara oculta ya se terminó de trabajar?

A.B. Ya se realizó, ya se filmó, es una coproducción con España, FOX Internacional está metido en el proyecto, es una película de género, de misterio, con tintes también de terror sicológico. En este momento está en etapa de post-producción, de montaje, música, sonido, estará lista, creo que en septiembre aproximadamente, para estrenarse no sé cuando, pero estará lista este año.

¿Andy, se puede hacer Cien años de soledad en cine?

A.B. Esos proyectos que son tan conocidos, por lo general las obras tan importantes es muy difícil que se haga una película que equipare la obra escrita. Para mí, la única forma de hacer una película como Cien años de soledad es precisamente encontrar cuál es el espíritu y hacer algo completamente diferente, o sea, la única forma es tener una imaginación tan grande como la de Gabriel García Márquez y hacerla propia, totalmente propia y que la gente no espere ver las escenas que leyó en el libro sino ver otra cosa completamente diferente. Esa para mí, es la única manera de hacer algo honesto de una obra así.

¿Cómo se ha sentido con la crítica en este país. Le ha dado duro, lo ha consentido?

A.B. Uno cuando hace cine, cuando es figura pública, cuando hace arte es para la gente y que la gente lo vea. Uno tiene que estar blindado a las críticas. Siempre va a ver gente que te va a odiar, gente que te va a dar duro, gente que no le va a gustar lo que haces, y hay otra gente a la que le va a gustar, que le va a encantar, que va a encontrar los aspectos positivos de la obra. Si uno va a hacer cine con pureza, verdad y con honestidad, uno debe estar blindado a eso. Si uno deposita sus emociones, su sensibilidad, el significado de su vida en lo que opinan los demás, nunca va a estar contento como artista ni como persona, puedes hacer una obra maestra y va a ver gente que la va a odiar. Hay gente que me ha dado duro, pero creo que han sido más las satisfacciones y los elogios que he tenido. Uno tiene que estar orgulloso es con el trabajo que uno mismo hace.

¿América de Cali o deportivo Cali?

A.B. América desde pequeñito.

Un saludo a nuestros lectores de periodismo público

A.B. A todos los habitantes de Soacha, gente valiente, pujante, que le ha tocado duro pero me parece que hay un nido de personas que trata de hacer cosas muy positivas por la comunidad, les digo que la cultura, el arte, eso nos amplía la mente, nos amplia el corazón, el espíritu y hace que vayamos en busca de la verdad, y no nos desviemos del camino.