Oscar Rodríguez Ortiz

rodriguezcastellabogadosc @gmail.com – @opinadorscar

Los días de protesta válida y sostenida que hemos vivido en Soacha obliga a nuestros gobernantes a tomar decisiones diferentes por el ejercicio de ciudadanía realizado por los jóvenes que, en su gran mayoría, se manifestaron de forma evidente en las protestas masivas por el derecho a la vida de niños y de estudiantes, a una educación de calidad, a salud, por pensiones y sueldos, y en contra de la corrupción, por la movilidad, la seguridad, la paz, el ecosistema y los niveles de calidad de vida.

Pero pese a las múltiples dificultades que se han presentado en las marchas, propias de una transición de una sociedad callada y sumisa, se percibe una sociedad exigente y beligerante que concibe salir a protestar, a demandar, en masa, por días enteros, como la forma más legitima de la praxis democrática, es que se debe “parar oreja” y corregir el rumbo.

En estas condiciones pensamos que el nuevo gobierno de Soacha debe mirar con atención y atender esta nueva ciudadanía que ya no está pensado en ser etiquetada “de izquierda” o “subversiva”, de “ultraderecha” o “fascista”, y luego de escucharla con atención, trazar el plan de desarrollo que más convenga al municipio. Es importante recordar que el plan de los “primeros cien días” es clave en el derrotero de un buen gobierno. 

Esto tiene su sentido ya que vimos su participación en las campañas políticas, con aciertos o sin ellos, son una generación que busca espacios con un pensamiento común: El cuestionamiento sobre cómo contribuir a la construcción de una sociedad estable, viable y donde quepamos todos. Estas reflexiones sugieren un aprendizaje sin demoras sobre cómo manejar estas expresiones emergentes de ciudadanía sobrepasando la barrera más alta, que es el ejercicio de escuchar y dialogar con ideas opuestas a las propias. 

Si bien es primordial esta carta de navegación del próximo gobierno municipal, no podemos dejar de lado que existe un programa de gobierno que debe ser observado por el elegido. Sin embargo, las voces han hecho historia en Soacha y otras ciudades originando la necesidad de realizar los ajustes del caso

 Paralelo a estos hechos se viene desarrollando el llamado “empalme” como el ejercicio obligado desde el Conpes 3654 de 2010 y cuyo sentido se encuentra en la necesidad que la ciudadanía tenga conocimiento pleno de la gestión realizada por el gobernante que deja el poder, como una rendición de cuentas final, que, de paso sirve como sistema de información del nuevo gobierno para consolidarlo con el nivel departamental y Nacional. El “Empalme”, como proceso de interés público, también brinda insumos claves para la elaboración del nuevo plan de desarrollo del alcalde electo, evitando comience de ceros ya que contiene la situación del municipio en materia administrativa y financiera frente a todos los temas de desarrollo territorial. Es por esto, que el referido empalme debe garantizar su carácter participativo a través de actores como los consejos territoriales de planeación y la ciudadanía interesada en estos asuntos.

Temas como la defensa jurídica, el estado contractual, el sistema financiero, la gestión en talento humano, la gestión documental y de archivo, el gobierno en línea con sus sistemas de información, el seguimiento al banco de proyectos, el control de gestión, los recursos físicos e inventarios, el seguimiento a los ajustes al plan de ordenamiento territorial, el cumplimiento del plan de desarrollo y todos los asunto transversales correlacionados, son los que van a permitir formular un plan de desarrollo acorde a las circunstancias que vive el municipio ya que este es el instrumento más importante de planeación utilizado por los entes territoriales.

La ley 951/05 en su artículo 9º consagra que “La entrega y recepción de los recursos públicos es un proceso de interés público, de cumplimiento obligatorio y formal, ……………” permitiendo a todo ciudadano u organización estar presente en estas jornadas sin restricción alguna. Así como participa esta nueva ciudadanía en las marchas, resulta benéfica su presencia activa en las jornadas de empalme y de esta manera contribuir al desarrollo del municipio.