“Un Hombre no puede Cambiar al Mundo si no hace nada por cambiarse a sí mismo”…la creencia general en nuestro país es que el Presidente, el Gobernador o el Alcalde no han servido, pero antes se decía que Pastrana tampoco sirvió y que Samper, Gaviria, Betancourt y todos los anteriores menos, mañana se dirá que Germán Vargas, o Petro, o Gaviria o cualquiera que suba tampoco sirven para nada, por eso creo que el problema no está en lo corrupto de nuestro líderes o en lo inepto de los gobernantes, el problema está básicamente en nosotros, en el pueblo, en ti y en mi, en cada uno de los habitantes de esta hermosa Colombia, en los seres que somos la materia prima de este gran país.


Y me atrevo a decir que somos el problema porque hemos permitido que en nuestra “naturaleza Colombiana” consideremos que es normal valorar más el dinero que la vida, que celebremos la viveza como estilo de existencia, que socialmente sea aplaudible hacerse rico en poco tiempo y valga mucho más el éxito en construir una cuenta bancaria abultada que el éxito en construir una familia a largo plazo, porque en nuestra idiosincrasia colombiana se nos ha convertido en costumbre que la empresa pública o privada se transforme en la papelería personal de tu hogar y de manera deshonesta nos llevamos los lápices, las hojas, los clips y todo cuanto nos den oportunidad, porque en nuestra patria no se puede dejar el bolso en la silla o el maletín en el taxi, porque no lo volverás a ver jamás o porque en un acto de buen samaritano te cobrarán por recuperarlo, porque nos ufanamos triunfantes cuando chocamos el carro del vecino y este no se da cuenta, o cuando nos colamos en el cine, o cuando nos robamos la señal de televisión o cuando nos escapamos del restaurante sin pagar; somos el problema porque no tenemos conciencia ecológica y seguimos tirando la basura en la calle y luego nos quejamos de la suciedad de nuestra ciudad, porque nos limitamos a mirar cuando vemos que al otro lo están robando o golpeando, porque le hemos permitido a la impunidad convertirse en el pan de cada día, porque nos volvimos un país de gente que cree que el problema radica en los demás y que la solución a todas nuestras dificultades debe venir de otros.

En estos días uno de mis estudiantes universitarios me preguntaba cual era la diferencia entre los países desarrollados o ricos y nosotros, los llamados Subdesarrollados o pobres, qué era lo que hacía que en aquellos países la Calidad de vida fuera alta y por el contrario, específicamente en Colombia, se percibiera una baja calidad de vida. Abordamos entre todos la pregunta y luego de una actividad introspectiva llegamos a una sola conclusión. La Diferencia entre aquellos países y nosotros no radica en su antigüedad, es decir, en el tiempo durante el cual han sido habitados, pues por ejemplo la India y Egipto albergaron grandes civilizaciones hace miles de años y siguen siendo países pobres, en cambio Australia y Nueva Zelanda que hace unos 150 años eran territorios casi deshabitados, son ahora países desarrollados y ricos; la diferencia tampoco está en los recursos naturales con que cuentan, Japón por ejemplo tiene un territorio pequeño y montañoso poco apto para la agricultura o la ganadería y sin embargo es potencia mundial utilizando otro recurso como la Tecnología; otro ejemplo es Suiza que no tiene océano pero cuenta con una de las flotas navieras más grandes del mundo, no tiene cultivos de Cacao pero fabrica el mejor chocolate del Mundo. Tampoco la inteligencia o la Raza de sus habitantes marcan la diferencia, como lo muestran personalidades de países pobres que han emigrado a países ricos logrando resultados excelentes…

Lo que hace la diferencia, entonces, es la actitud de las personas, su manera de pensar, su nivel de consciencia social, su sentido de comunidad y sobre todo su coherencia personal para hacer y ser la diferencia. Al estudiar la conducta de los individuos de los países desarrollados se demuestra que la mayor parte de la población sigue estas diez reglas básicas de acción individual y colectiva.

1. El actuar moral como principio básico.

2. El orden social, el civismo y la limpieza.

3. La honradez de proceder y de pensamiento.

4. La puntualidad y la planeación del tiempo.

5. La responsabilidad y el autocontrol, la auto regulación.

6. La superación permanente a través del crecimiento personal y la capacitación.

7. El respeto a las normas y las leyes.

8. El respeto al derecho de los demás, antes que la exigencia del derecho propio.

9. El amor por el trabajo y la pasión por lo que se hace, así como el alto sentido de identidad con su nación, su cultura y su raza.

10. La conciencia generalizada de proyección, ahorro e inversión.

Así que tan solo tenemos un camino, continuar criticando, quejándonos y esperando la aparición de un mesías político que nos solucione todos los problemas, o reconocemos que el cambio debe operarse primero en cada uno de nosotros y empezamos a hacer lo que nos corresponde, a aportar para que el país mejore y a participar activamente en la solución…lo invito a que igual que yo a partir de hoy busquemos al responsable de que Colombia no sea un país desarrollado y, por lo menos yo, estoy seguro que lo voy a encontrar…esta noche cuando me mire al espejo lo voy a encontrar y le voy a exigir que me ayude a construir una patria Mejor…

Un Gran Abrazo de Sol para todos.