El problema es que según el Consejo de Estado, las autoridades podrán decomisar la droga sólo cuando se verifique que el portador la va a comercializar o distribuir, decisión que para muchos es absurda.

Tras dos años de su implementación, el Consejo de Estado dejó sin efectos el polémico decreto 1844 de 2018 que ordenaba a la Policía decomisar las dosis mínimas de los usuarios en el espacio público.

Con ponencia del consejero, Roberto Serrato, la Sección Primera le ordenó a las autoridades policiales que sólo podrán decomisar la droga cuando se verifique que el portador la va a comercializar o distribuir.

Aclaró el alto tribunal que hay que tener en cuenta que el uso de sustancias psicoactivas “pertenece a la esfera privada del consumidor”, pero al mismo tiempo, esta persona debe respetar los derechos ajenos y el orden público.

Aunque no declaró nulo por completo el decreto presidencial, “en lo referente a la prohibición de poseer, tener, entregar, distribuir o comercializar drogas o sustancias prohibidas”, sí decidió condicionar su validez.

Así, la Sección Primera de la Sala de lo Contencioso Administrativo dejó claro que se puede confiscar y destruir la dosis mínima cuando su porte, tenencia o posesión “traspasa la esfera íntima del consumidor”.

Fuente: wradio