Este miércoles el paro de campesinos en proclama de mejores condiciones para el agro en el país tuvo un episodio especial.


En la mañana de ayer la vía Bogotá – La Calera fue bloqueada por cinco camiones cuyas llantas fueron pinchadas por algunos manifestantes. Sin embargo, a la llegada de los hombres del Esmad con el objetivo en firme de abrir el paso ocurrió un hecho inusitado:

Lejos de un ataque con piedras, palos, flechas o pólvora, como los presentados en los últimos días, esta vez el recibimiento estuvo dado por una bandeja de queso partido y una jarra de aguapanela distribuida en pequeños vasos desechables, compartidos al propio cuerpo de la fuerza pública. A pesar del momento de encuentro y solidaridad mutua, poco después los cacerolazos volvieron y el transporte intermunicipal no deja de ser incierto.