Cientos de personas permanecen a un costado de la autopista sur, entrada a San Mateo, debido al estricto control que los manifestantes tienen sobre los vehículos particulares y escolares que intentan transportar pasajeros hacia Bogotá. La vía no ha sido bloqueada pero las personas están siendo bajadas de los automotores.


Aunque la situación a lo largo de la autopista sur es de relativa tranquilidad, en la entrada a San Mateo se han presentado intentos de bloqueos y protestas a lo largo de la mañana, los cuales han sido controlados por los pocos policías que permanecen en la zona.

Contrario a lo sucedido el pasado lunes, esta vez no se permite que los particulares transporten pasajeros hasta Bogotá.

“Pues me parece que las cosas no deberían ser así. Yo apoyo el paro campesino y creo que es más que justo, pero esto no es bueno porque por ejemplo yo trabajo en la Floresta y no pude ir”, dijo una habitante de Soacha.

“Esto está muy mal porque finalmente el pueblo es el que sufre, a los ricos no les pasa nada. Yo por ejemplo vengo desde Bosa porque no dejan pasar a ningún carro”, agregó Luis Salgado, habitante del barrio La Esperanza.

La situación a la altura del centro comercial Unisur es de tensa calma, la autopista está prácticamente vacía y a medida que avanza la mañana se suman más habitantes a este sitio de la ciudad.

Sobre las 9:00 a.m. llegaron refuerzos del ESMAD para ayudar a controlar la situación. Unos diez minutos después salió de este punto del municipio de Soacha una marcha hacia Bogotá con el fin de sumarse a las concentraciones programadas para hoy en la capital.

A las 9:30 a.m. se presentaron pequeños enfrentamientos a la altura del centro comercial Mercurio entre la Policía y un reducido grupo de jóvenes que comenzó a quemar llantas sobre la vía y a atacar a la fuerza pública. La situación se controló inmediatamente.