La obra en mención consiste en construir una serie de colectores e interceptores con el objetivo de solucionar el problema de conducción de las aguas residuales de las comunas dos y seis, para impedir que estas lleguen al Río Soacha y otras fuentes hídricas. Así mismo, los trabajos tienen el propósito de construir las redes de acueducto de la comuna cuatro.


De acuerdo a lo anterior, vale la pena decir que la obra es realizada por las Empresas Públicas de Cundinamarca E.S.P, a través del Contrato EPC No. 124 – 2012, el cual es ejecutado por el Consorcio Saneamiento Comuna cuatro, por un valor de $44.000’000.000.

Pero aunque en principio la obra se proyectó para generar beneficios a la comunidad y solucionar un problema que durante años ha afectado a los residentes de la zona, en la actualidad está ocurriendo todo lo contrario, pues debido a las demoras con las que el contratista realiza su trabajo, los habitantes de Prado Las Vegas se han visto sometidos a una serie de incomodidades que ha repercutido en la generación de problemas de inseguridad y movilidad.

Teniendo en cuenta lo anterior, los problemas de inseguridad tienen que ver con los frentes de obra que permanecen abiertos sin la presencia de trabajadores, ingenieros y supervisores que estén al tanto de los trabajos, además que no hay personal de seguridad, lo que ha hecho que esos espacios sean utilizados como escondite de los delincuentes, quienes aprovechan la situación para acosar a las personas que transitan por el lugar. Sumado a lo anterior, como hay grandes excavaciones y huecos, hay grandes posibilidades de que se generen accidentes.

Por otra parte, como la vía que originalmente permitía el acceso al barrio fue cerrada, el contratista habilitó otro camino para el ingreso, que de acuerdo a lo que manifestaron los habitantes del barrio, no tiene las condiciones ni la capacidad suficiente para permitir que los vehículos ingresen sin contratiempos, causando con esto traumatismos en la movilidad:

“Con la abertura de todos estos huecos que llevan aproximadamente un año así, se ha formado un atracadero y el barrio se encuentra en total abandono. Eso nos perjudica porque los carros tienen que dar una vuelta muy grande hasta la entrada del Danubio, además no se ve que ellos avancen con esas obras. El contratista había hecho el compromiso de terminar la obra por tarde en abril de este año, pero hasta el momento no se ha visto nada y todo está totalmente abandonado”, explicó Julio Carrión, habitante de Prado Las Vegas.

Carrión manifestó también que la entrada del barrio está inhabilitada desde hace aproximadamente un año, y que el ingreso que fue habilitado por el contratista se encuentra abandonado y lleno de huecos, por lo cual los carros no pueden entrar al barrio fácilmente. Igualmente, indicó que los huecos de los frentes de obra tienen una profundidad de 9 metros, algo que le preocupa teniendo en cuenta que ahí pasan estudiantes que salen de los colegios y pueden caer ahí dentro.

“Ya no se puede salir después de las 6:00 pm, porque hay muchos atracadores; uno no puede bajar solo porque hay demasiada inseguridad, entonces se debe salir acompañado. Este es un problema del contratista, porque no hace sino abrir huecos y dejar así abierto, entonces es un peligro para todos”, agregó Marcos Vargas Gutiérrez, residente del Prado Las Vegas.

“La problemática que tenemos actualmente aquí en el barrio Prado Las Vegas, es la inseguridad y el problema que hay desde el Secretariado Social de Soacha hacia abajo, por culpa de los huecos que abrieron ahí. No han arreglado nada, dieron una fecha de entrega pero no la han cumplido. Además, cuando los niños pasan para ir o volver del colegio es algo inseguro, y cuando llueve se genera mucho barro que lo vuelve a uno nada. Ese sitio se presta para que haya mucha presencia de ladrones e inseguridad, ellos atracan a la gente y a los niños. Sin embargo, se llama a la Policía y no tenemos ninguna respuesta, a pesar de que es una problemática que se presenta no sólo en Prado Las Vegas, sino en todos los barrios circunvecinos”, concluyó otra habitante del Prado Las Vegas.