Desde el 2017 y gracias a una resolución del Concejo municipal, es más caro construir en Soacha que en un barrio de estrato Alto de Bogotá, esto debido a un aumento exagerado en el impuesto de delineación urbana. Por esta razón, gran parte de los soachunos que deciden ampliar su vivienda o edificar una nueva, se abstienen de hacerlo o prefieren evadir este tributo, aumentando así la piratería en la construcción.


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El arquitecto Germán Ramírez, un soachuno que ha trabajado en la rama y fue curador en el municipio hace varios años, considera que el incremento al impuesto de delineación urbana crea malestar principalmente en estratos 1, 2 y 3, que es la mayoría de la población soachuna, pues tal como explicó el profesional: “La historia comienza el 30 de diciembre de 2016, cuando por acuerdo del concejo municipal se aumenta el costo del impuesto de delineación en un 617%”. El profesional considera que es algo ilógico porque en años anteriores para liquidar el impuesto se tomaba como base el presupuesto de obra, a ese valor se le sacaba el 5 por mil y eso era lo que se le pagaba a la Secretaría de Hacienda, a partir de los valores que establece Camacol.

Ver resolución 1322: http://www.alcaldiasoacha.gov.co/secretaria/secretaria-de-hacienda/resoluciones

La sorpresa fue que a partir del primero de enero, al pagar impuestos de delineación urbana, empieza a aplicarse el 3% con relación al metro cuadrado. Esto implica que estratos 1, 2 y 3 ya no pueden pagar una licencia de construcción; ejemplo de ello es que si por ampliar una casa se pagaba 250.000, en este 2017 el impuesto es de dos millones de pesos. Entonces muchas personas no podrán construir y preferirán ‘piratear’, pasarse por encima de las normas y no pagar este impuesto.

Adicionalmente, si no hay licencia, las nuevas construcciones tendrìan alta posibilidad de no cumplir con la normatividad, ni estructura adecuada, poniendo en riesgo la vida de sus habitantes.

Se cree que el impuesto fue pensado para frenar a las constructoras y aumentar el recaudo tributario con ellas, sin embargo, la medida afecta a los ciudadanos que habiten en casas de barrio y deseen hacer algún tipo de construcción o ampliación.
Posteriormente, frente a peticiones entregadas, el Concejo municipal emitió la resolución 665 del 28 de junio de 2017, en donde se aprueba la rebaja de dicho impuesto. Sin embargo, tal como lo explicó el arquitecto, el descuento fue irrisorio, pues pasó de un aumento del 617% a uno del 599%, que en términos económicos puede representar al ciudadano, treinta o cincuenta mil pesos.

“Nos quieren meter los dedos a la boca, uno no concibe cómo en el municipio de Soacha los entes de control no se dan cuenta, la misma comisión del concejo que estudió el proyecto y sus asesores no se fijaron del grave atropello a la clase trabajadora y de paso a la misma administración municipal, pues la gente no va a querer ponerse al día en el impuesto, porque saldrá más caro ‘el collar que el perro’. Es decir, si un ciudadano pide un préstamo para echar la plancha de su casa, preferirá no edificar legalmente porque saldrá más caro el impuesto que la construcción. Hacemos el llamado a que las Secretarías y los concejales hagan ajustes coherentes con el IPC, pero esta vez exageraron, condenando a que los pobres sigan siendo más pobres, limitando la construcción y por ende las oportunidades para mejorar su calidad de vida”, afirmó Pedro Guzmán, veedor ciudadano.

Frente a la situación, un grupo de ciudadanos, entre ellos varios arquitectos del municipio, manifestaron su voz de protesta y enviaron un derecho de petición a las Secretarías de Planeación y Hacienda del municipio, Concejo de Soacha, Contraloría y Procuraduría General de la Nación, Gobernación de Cundinamarca, Camacol y Ministerio de Vivienda, entre otras entidades.

En dicho oficio básicamente se solicita que se muestren los estudios técnicos que hicieron los profesionales de las Secretarías y los concejales e indiquen por qué se subió este impuesto y por qué se aceptó posteriormente una rebaja irrisoria. Pues según varios de los firmantes del derecho de petición, el impuesto fue aprobado sin haberlo analizado, sin leerlo ni medir sus consecuencias. No se está pidiendo desaparecer el impuesto, pero que sí sea proporcional y coherente con la economía de los soachunos y del país, pues siendo así, es más caro construir en Cazuca o Altos de la Florida que en un barrio de estrato alto de Bogotá.

«A partir de esta situación quisiera hacer un llamado a los habitantes del municipio de Soacha, los invitamos el día lunes 24 de julio al concejo municipal a partir de las 9:00 a.m., día en que se hará control político a Secretaría de Planeación y escuchemos respuesta a los interrogantes, para saber si la medida será corregida o no. Necesitamos pronunciarnos», expresó el líder Pedro Guzmán.