Lo que empezó como una simple discusión entre un pasajero y un conductor de Servicio Público por el cobro de la tarifa de transporte urbano en Soacha, terminó en una bárbara agresión de un Agente de la Estación de este sector contra la persona que hacía dicha reclamación, simplemente por exigir el cumplimiento del Decreto que estipula el valor del pasaje dentro de la ciudad.


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Los hechos se presentaron hacia las 10:00 am de hoy cuando Manuel Fernando Pachón Santana, de 26 años de edad y quien actualmente se desempeña como Coordinador de Juventudes de una campaña política, tomó un vehículo de la empresa Cootranzipa en el sitio conocido como ‘Los Cristales’ que iba a cubrir la ruta Éxito – Av. 68, para dirigiese al sector de San Mateo. El joven pagó los $700 pesos que actualmente están autorizados para el desplazamiento dentro de Soacha; sin embargo, el conductor manifestó que su destino era en Bogotá y que por lo tanto sólo recibía $1.400. Manuel Fernando se opuso a cancelar ese monto argumentando que nada más iba hasta el mencionado barrio, pero entonces el Conductor empezó a insultarlo verbalmente exigiéndole que se bajara del vehículo, algo a lo que por supuesto la víctima no accedió:

“Como él empezó a agredirme, yo le dije que arregláramos el problema con la Policía, por lo cual decidimos ir hasta la Estación. Cuando llegamos empezamos a hablar con el Agente, quien no quiso prestar atención y dijo que arregláramos eso ante el ente competente porque según él “no hay ningún aviso que diga que dentro de Soacha el pasaje vale $700”. Sin embargo yo le insistí en que como autoridad debería hacer valer y cumplir las normas que se dictan dentro del Municipio, pero como no hallé una respuesta empecé a tomar fotos para hacer mi denuncia. Saqué imágenes del colectivo y al tomarle una al Agente, este empezó a agredirme, me arrastró de la camiseta y me entró hasta el fondo de la Estación, donde me golpeó con puños y puntapiés, además de ultrajarme verbalmente e intimidarme, preguntando que si era Periodista, de la Fiscalía o de un Juzgado para ‘ir sabiendo de una vez…’”, explicó Pachón.

“¡Yo no soy un delincuente!, me parece injusto que por hacer valer mis derechos la autoridad sea la primera en violarlos, no estoy de acuerdo con eso y por eso hago un clamor a la comunidad (porque hubo muchos testigos) para que denunciemos y seamos partícipes de esta democracia, pues de lo contrario esto va a seguir pasando. Me duele mucho que esto suceda, más teniendo en cuenta que en cualquier otro lugar hay gente matando y verdaderos delincuentes que están sueltos. Eso no me parece justo”, enfatizó al agredido.

Según Pachón, un rasguño en la cara, un hematoma en la cabeza, patadas en las piernas que dejaron serias lesiones que impiden su libre movilización, la rasgadura de su camiseta y su jean, además de una frustrada ‘lavada’ con agua helada es el resultado de la cobarde, brutal e intolerante agresión que con completa sevicia protagonizó el agente Jorge Ardila Herrera en contra de Pachón Santana. El uniformado se vio minimizado y reducido en el momento en que los medios de comunicación que atendieron esta denuncia fueron a indagarle acerca del por qué de su actuación, dado que fue incapaz de dar explicación alguna de tan abominable comportamiento.

A lo anterior, el Coronel John Alejandro Murillo, Comandante del Distrito de Policía de Soacha, se limitó a decir que el inconveniente se presentó porque el joven le tomó la foto al Policía y que por ello este lo condujo a las instalaciones de su Estación para retenerlo. El Oficial aseguró que en este momento “estamos recibiendo la queja por parte del involucrado para posteriormente iniciar la investigación y determinar si hubo o no hubo abuso de autoridad. Para ello tenemos una Oficina de Atención al Ciudadano, donde se atienden las quejas que tenga la ciudadanía con respecto al servicio de la institución, el abuso de autoridad y todas las inconformidades. Iniciaremos el debido proceso y si determinamos que en efecto hubo abuso de autoridad y agresión física, vamos a sancionar a este Agente de acuerdo a lo establecido en el Código Disciplinario único para funcionarios públicos”, concluyó.

Luego de dar a conocer la situación, el afectado fue hasta Medicina Legal con el propósito de recibir la valoración que permita conocer la gravedad real de sus lesiones, para luego instaurar la correspondiente demanda en aras de buscar que el responsable de este lamentable y repudiable acto, sea castigado ejemplarmente.