En el Colegio Niño Jesús se realizó este encuentro que reunió a diferentes delegaciones de varias regiones del país pertenecientes a organizaciones sociales, culturales y de derechos humanos con el propósito de socializar las diversas problemáticas que afectan actualmente a la juventud en Colombia.


el-por-ella.jpgLa actividad se dio como un espacio para analizar entre los asistentes contextos y realidades de la juventud a partir de cinco ejes: ‘Guerra y derechos humanos’, ‘Soberanía, tierra y territorio’, ‘Modelo económico’, ‘Acuerdos incumplidos’ y ‘Agenda de los pueblos’, cada uno de acuerdo a la mirada de los jóvenes en la búsqueda de proyectar un trabajo colectivo articulado a una nueva propuesta de país.

“Nos ubicamos en un contexto que tenemos en donde analizamos como jóvenes que muchas de las leyes que se hacen hoy en nuestro país están en contravía de los intereses y las necesidades de los sectores populares y particularmente de los nuestros. En ese sentido hemos avanzado desde la ‘Minga’ para decirle al Estado y al Gobierno que somos nosotros quienes debemos proponer, que tenemos una posición crítica frente al modelo, la sociedad y el sistema actual. Proponemos un ejercicio de legislación popular donde nosotros empecemos a construir desde nuestras potencialidades y problemáticas, las rutas y los caminos de acción, trabajo y construcción que nos permitan avanzar hacia la reivindicación de nuestros derechos y la elaboración de una alternativa de país diferente a la que tenemos hoy en día”, explicó Jerónimo Pulido, del Comité metodológico de la ‘Minga Juvenil’.

Durante el encuentro también se aprovechó para dialogar acerca de temas de especial coyuntura como la violencia contra la población joven y el servicio militar obligatorio. En este sentido se habló acerca de la ‘criminalización’ y la ‘estigmatización’ de la que son objeto los jóvenes, además del debate generado a raíz de la propuesta de objeción de conciencia para no prestar el servicio militar obligatorio.

“Abogamos por la reivindicación de los derechos sexuales y reproductivos, culturales y educativos, económicos y sociales.
Hacemos una reflexión sobre el conflicto político y armado que vive el país, y la propuesta de construir una ‘Asamblea Nacional’ donde todos los sectores populares puedan discutir el rumbo del conflicto para darle solución y buscar un dialogo con todos los actores que intervienen en el mismo. Impulsamos la objeción de conciencia del servicio militar obligatorio, basándonos en una reciente sentencia de la Corte Constitucional donde se establece que es posible hacer uso de este recurso a través de la acción de tutela y para sustituir la permanencia en el Ejército con servicio social comunitario”, afirmó José Mariño, vocero de la Minga.

logos-.jpgEmpleo, participación ciudadana y normatividad judicial, temas de interés en la agenda de la Minga

Varias fueron las inquietudes formuladas por los participantes de esta asamblea en lo que se refiere a dinámicas de la actualidad nacional como la ‘Ley del primer empleo’ que se tramita actualmente en el Congreso y la Ley nacional de juventud (375 de 1997) respecto a la implementación de las políticas públicas de juventud en cada ciudad o municipio.

“Dentro del modelo económico actual el trabajo está desprotegido, tercerizado y explotado, no hay garantías ni seguridad para el trabajador. Lo anterior es algo que nos motiva a tomar atenta nota a la Ley del primer empleo que tramita el ‘Gobierno de unidad nacional’ en el Congreso, pues sabemos que con el ‘pretexto’ de incentivar a los empresarios para que contraten más jóvenes, se pretende lograr eso con la condición de recibir menos de un salario mínimo y trabajar en condiciones de desfavorabilidad por lo que consideramos que esa ley es nefasta. En cuanto a los espacios de participación, concebimos una crisis dentro de los consejos y las políticas públicas de juventud, dado que falta una mayor participación de los jóvenes para que en realidad sean ellos quienes decidan lo qué les conviene y lo qué no”, agregó Mariño.

“Venimos a exponer algunas inquietudes frente a lo que tiene que ver con el primer empleo, que por supuesto en el Sena es un problema que quizá se evidencia con más fuerza. A lo anterior planteamos realizar una propuesta para llegar a un acuerdo que nos permita empezar a generar una discusión y buscar soluciones a esta y otras problemáticas que afrontamos los jóvenes como la salud y el reclutamiento obligado”, precisó Andrés Restrepo, miembro del Comité de Estudiantes y Egresados del Sena (COES) en Bogotá.

Los ‘mingueros’ aprovecharon para exponer su punto de vista frente al debate iniciado recientemente en cuanto a la posibilidad de que los menores de 14 años puedan ser juzgados y judicializados como mayores de edad. Los miembros de la asamblea determinaron que esta no es la respuesta ni el accionar que debe darse contra el fenómeno de la violencia urbana, pues según ellos, se desconoce que en realidad el problema surge a partir de causas sociales y políticas que el Estado no ha querido abordar, extendiendo la criminalización de la juventud, dando pie para emprender iniciativas de este tipo.

Otro de los temas que centraron el interés de los participantes fue la búsqueda de una reforma agraria integral y democrática que permita la unidad de los jóvenes del campo y la ciudad, para evitar fenómenos de desarraigo y desplazamiento de personas hacia los cascos urbanos del país.

“Articulamos diferentes movimientos que trabajan en la minga a nivel nacional y abordan los temas sociales y políticos. Trabajamos problemáticas que afectan a la juventud a nivel nacional y unas más específicas que se manejan en lo local. Venimos a exponer un balance sobre las problemáticas que vivimos en Manizales con las comunidades que trabajan allí respecto al despojo de las tierras, la falta de espacios para la juventud, el desarraigo y la falta de compromiso. Abrimos un capítulo especial para la crisis que viven las universidades públicas, en especial la Universidad de Caldas en lo que tiene que ver con los programas académicos que se imparten allí”, concluyó Camila Aristizábal, representante de la Minga en el departamento de Caldas.

Cada uno de los temas y problemáticas analizados por la Minga fueron recogidos en un documento denominado ‘Mandato Juvenil’, constituido como un compendio de normas y directrices que tienen la misión de proyectar acuerdos de trabajo y movilización conjunta. Dicho mandato fue expuesto públicamente en la Plaza Principal de Soacha durante una actividad cultural y artística que a su vez sirvió para hacer el cierre del evento. Este documento será presentado entre el 8 y el 12 de octubre en las instalaciones de la Universidad Nacional de Colombia, cuando se efectúe el ‘Congreso de los pueblos’, un foro nacional de quienes se están movilizando buscando construir alternativas de cambio para el modelo y el sistema que rige en la actualidad.

Leer más en: http://www.periodismopublico.com/La-Minga-Juvenil-de-Colombia-se