Seis bandas delincuenciales  que operaban en igual número de municipios de Cundinamarca fueron desarticuladas por la Policía. Las estructuras criminales delinquían principalmente en Cajicá, Chía, Soacha, Facatativá, Mosquera, Tenjo y algunos sectores de Bogotá.

“En este gobierno pudimos desarticular una banda cada 39 días. Seguimos trabajando para consolidar la seguridad en todo nuestro territorio”, sostuvo el gobernador Jorge Rey.

En rueda de prensa que se realizó en las instalaciones de la Gobernación de Cundinamarca, donde fueron presentados algunos de los capturados y de los elementos incautados, el gobernador afirmó que la operación correspondió a un trabajo articulado entre la Policía de Cundinamarca seccional de Investigación Criminal y la Fiscalía General de la Nación, en desarrollo del Plan de Choque “El que la hace la paga».

 “Adelantamos una ofensiva contra el microtráfico y el hurto a personas que dejó como resultado la desarticulación de seis bandas que delinquían principalmente en municipios como Cajicá, Chía, Soacha, Facatativá, Mosquera, Tenjo, Ubaté, Fusagasugá, Funza y sectores de Bogotá”, expresó el primer mandatario de los cundinamarqueses.

En total se realizaron 22 allanamientos, que permitieron capturar a 47 personas que integraban las bandas conocidas como «Los Ratoneros», «Los Aníbales», «Los Instaladores», «Los Tataretos», «Los Bodegueros»  de Soacha y «Los Compa», quienes ya se encuentran a disposición de las autoridades competentes, 30 de ellos con medida de aseguramiento e imputación de delitos como tráfico y porte de estupefacientes y armas de fuego; concierto para delinquir, destinación ilícita de bienes inmuebles y hurto.

Las operaciones, que se adelantaron durante las últimas dos semanas, permitieron la incautación de dinero en efectivo, sustancias psicoactivas, equipos de telefonía móvil y radiocomunicaciones, un vehículo, prendas de uso privativo de la Policía, carnets y overoles de empresas privadas de servicios públicos, 26 cédulas de ciudadanía y formatos de uso exclusivo de la Policía Judicial, elementos con los cuales hurtaban residencias, establecimientos comerciales y bodegas, simulando diligencias judiciales o mediante la suplantación de funcionarios de empresas de servicios públicos.

En lo corrido del año, la Policía de Cundinamarca ha realizado más de 7.000 capturas, lo que ha permitido reducir significativamente los índices de hurto a residencias, comercio y a entidades financieras.