En un globo aerostático cualquier persona puede volar y conocer las maravillas naturales de Cundinamarca. Disfrute una copa de champaña a 152 metros de altura.

De la mano de su esposa Diana Aristizábal, el capitán Iván Vázquez es el encargado de dirigir el globo aerostático que diariamente puede movilizar a diez personas en un vuelo para apreciar las maravillas naturales del territorio cundinamarqués.

Desde hace ocho años, Vázquez tiene un globo aerostático que ha servido como vehículo para los interesados en disfrutar del paisaje de Cundinamarca a bordo de esta aeronave aerostática de 350 kilos. Con la creación de Sky Lovers Ballons, los cundinamarqueses, nacionales y extranjeros tienen la posibilidad de arrancar en un vuelo desde el municipio de Guasca a tempranas horas del día (entre 5:30 y 6:00 am) y aterrizar “en donde nos lleve el viento”, pues el globo es dirigido por el aire.

“Estamos a merced del viento. Salimos de aquí, pero no sabemos dónde vamos a aterrizar”, afirmó este piloto comercial que descubrió el amor por los globos desde que tenía quince años y un grupo financiero trajo este tipo de aeronaves a Colombia.

Luego del recorrido donde los pasajeros disfrutan de las montañas, el paisaje de la zona y una copa de champaña a 152 metros de altura; aterrizan, vuelven al punto de partida a desarmar el globo y se dirigen a desayunar a Café La Huerta.

En Sky Lovers Balloons es posible reservar para tomar uno de estos vuelos que duran entre 40 minutos y hora y media, según condiciones climáticas. Esta es una experiencia para todo tipo de públicos. Sky Lovers Balloons y el Capitán Iván cuentan con toda la reglamentación exigida por la Aeronáutica Civil. Aquí el contacto: http://www.skyloversballoons.com/Contacto/