En el sector de Chacua, corregimiento uno de Soacha, residentes denuncian irresponsabilidad en algunos establecimientos, especialmente bares y tomaderos que se encuentran abiertos todo el día y hasta altas horas de la noche, sin importar la violación a la cuarentena y a las normas de bioseguridad.

El pasado 13 de julio se radicó un derecho de petición en donde se solicitó mayor acompañamiento de las autoridades en Chacua para prevenir este tipo de problemas. “Las autoridades como están tan lejos vienen a hacer patrullaje cada 3 ó 4 días;  justamente ayer vinieron y detuvieron a dos personas, cosa que antes no pasaba, y esto fue gracias al derecho de petición que se radicó. El corregidor dispuso de un día a  la semana para atender los asuntos de Chacua, sin embargo estamos conformes con la respuesta que se nos dieron los funcionarios porque el verdadero problema es el desorden de las personas y la falta de responsabilidad”, comentó  una residente del sector.

Habitantes señalan que en esta vivienda se hacen rumbas y se vende licor

La inconformidad que se genera entre los habitantes es que es una falta de responsabilidad y compromiso, tanto con la comunidad como con sus propias familias, teniendo en cuenta la situación en la que se encuentra el municipio y el país a raíz de la pandemia  porque a pesar del Toque de Queda y la Ley Seca, siguen vendiendo licor y haciendo fiestas, sin importar el riesgo, más cuando se ha  recalcado que se deben mantener las medidas preventivas para evitar el contagio del Covid-19.

“Obviamente por la ubicación del centro poblado, ellos pueden ver cuando viene la policía, incluso tienen a sus informantes para saber cuándo llegan los uniformados, cierran el lugar y esperan que se retiren para volver a abrir; es un desorden impresionante por parte de las personas y mucha falta de conciencia”, agregó una residente de Chacua.  

Finalmente, la comunidad recalca que el problema  radica en la falta de compromiso de las personas que consumen licor en las cantinas  y se reúnen sin tener precaución ni acatar las medidas para evitar el contagio. Recalcan la labor de la policía ya que los uniformados sí han hecho presencia en el sector y han estado presente incluso los dos pasados fines de semana en las noches, algo que ha servido a los residentes del corregimiento, pero sin embargo la irresponsabilidad de algunos  es mucho más grande.

Por Natalia Soto Parra