A pesar del cerramiento que tiene este barrio de la comuna seis para evitar hechos de inseguridad, la presencia de jóvenes consumidores de droga en sus calles es una situación que incomoda a esta comunidad y hace que se sienta temerosa de salir de sus viviendas.


El barrio cuenta con una particular forma de laberinto y plazoletas que hace que en los pasillos que las unen se encuentren habitantes de calle y elementos de personas que han sido robadas en los demás sectores, permitiendo así el ingreso y salida de estos individuos sin ser detectados.

“El mayor problema que tenemos aquí es la inseguridad, en épocas anteriores se presentaban problemas con consumidores y algunos robos por la forma del barrio. Debido a ese malestar se decidió cerrar las calles, pero tampoco ha sido suficiente porque las rejas permanecen abiertas y la comunidad no colabora, aunque nos hemos unido para sacar a los jóvenes consumidores y de esa forma la situación ha mejorado un poco, pero solicitamos que la policía atienda nuestro llamado y que el Alcalde Juan Carlos Nemocón saque un tiempo para atender las inconformidades de los comunales, si uno lo busca es porque realmente se necesita la atención de la administración municipal”, explicó Germán Ruiz Nieto, líder comunal del Barrio España.

En conjunto con el barrio San Marcos, han compartido la alarma que el municipio les asignó; adicionalmente han instalado más de 12 parlantes que suenan en simultaneo en los dos sectores para ser activados en momentos de robos o presencia de jóvenes infractores, brindando así un apoyo para la seguridad de las dos comunidades.

Al no tener presencia de la Policía Nacional y no recibir el apoyo adecuado del cuadrante de la zona, piden colaboración de las autoridades para que vean la situación en la que están y evidencien la preocupación de la comunidad por la inseguridad que los acecha.

“Desafortunadamente día tras día se nos está incrementando la inseguridad, hecho que ha obligado a muchos vecinos a dejar sus propiedades en arriendo, aunque se sabe que los inquilinos no tienen el mismo cuidado. Se ha tratado de que el barrio permanezca cerrado, por eso se hicieron las rejas, pero al permanecer abiertas se han estado entrando personas que utilizan nuestras calles para consumir droga, además usan las paredes de baños o de simples dormitorios, se llama a la policía hasta cuatro veces y uno ni los ve hacer presencia, así que nos sentimos abandonados por el municipio en temas de seguridad”, contó Norma Peña de Guevara, residente del barrio España.

“Por la estructura y la organización del barrio nos hemos visto asediados por la delincuencia, a pesar de contar con rejas que han evitado que estos sujetos se apoderen del sector. Acá se presta para robos y asaltos, a pesar de contar con la secretaría de salud y los servicios del Sisbén, porque no se cuenta con la seguridad indicada. Adicionalmente al hacer uso de espacios como la plazoleta principal y utilizarla como parqueadero público por los mismo funcionarios de la secretaría, afecta a los habitantes en visibilidad y es antihigiénico ya que las mismas personas lo usan de baño público”, agregó Leider Galindo, residente del barrio España.

Adicional al tema de inseguridad, se les suma el mal uso del espacio público por parte de la secretaría de salud, y el tratamiento que se le está dando a la organización en temas de vacunación y cirugías a los felinos y caninos, pues estos están siendo tratados en la calle, y el espacio público es utilizado desde altas horas de la madrugada en filas, afectando así la tranquilad y el desplazamiento de los habitantes.

“Hablamos con la secretaria de salud y ella nos dijo que iba a tomar medidas, pero hasta el momento no lo ha hecho. Los vigilantes tampoco colaboran, incluso algunos ven como atracan y roban, y no llaman a la policía para que apoye el trabajo de la comunidad”, finalizó Leider Galindo, residente barrio España.

Con el accionar de la secretaría de salud piden presencia de las autoridades competentes para que el manejo de las siguientes actividades sean tratadas de forma correcta, y que se les asigne un espacio para que las personas y los animales sean atendido de forma digna.