Edificarte es el nombre del proyecto que gracias a una alianza hecha entre Camacol (Cámara Colombiana de la Construcción) y la Fundación Corazón Verde, permitió a seis familias de policías que han quedado discapacitados de forma permanente o han fallecido en el ejercicio de su labor, recibir igual número de viviendas de parte de la constructora Apiros, en la ciudadela Hogares Soacha.


El proyecto hace parte del programa Bajo Techo, a través del cual Corazón Verde, por medio de alianzas estratégicas con los constructores y la empresa privada, hace la gestión para donar viviendas a los policías que han sufrido las consecuencias del conflicto armado y la delincuencia, pero también a las viudas y los hijos de los uniformados caídos. La fundación trabaja desde hace 15 años con el objetivo de ayudar a las familias de los policías de Colombia. La entidad se crea en la época de Pablo Escobar, cuando el extinto narcotraficante entregaba recompensas a sus sicarios, por cada policía asesinado:

“Estas casas que estamos entregando hoy son fruto del esfuerzo y la unión de muchas fuerzas. Camacol como gremio de las empresas constructoras y las mismas constructoras, han decidido unirse a la Fundación Corazón Verde, es decir que por cada peso que pone la fundación, los constructores ponen un peso más, así hemos logrado duplicar esfuerzos para ayudar a las familias de los policías de Colombia. Hoy entregamos 6 de 18 casas, aunque para el próximo año tenemos 26 viviendas más para entregar. El objetivo es poder mantener esta ayuda, porque claramente este es un país en el que el conflicto no cesa, la fuerza pública está poniendo lo mejor de sí, pero infortunadamente hay muchas situaciones en las que ellos quedan heridos en su integridad, o en el peor de los casos, muertos”, explicó Cristina Botero, Directora de la Fundación Corazón Verde.

Botero agregó que se debe ayudar a las familias de los policías, y que en el caso particular de la fundación, se hace porque esa es su razón de ser. Para la Presidente, Edificarte es un proyecto de vivienda digna y lo que se quiere es enviarle a los policías un mensaje de paz y tranquilidad para que sepan que la ciudadanía los recuerda y los tiene presentes. El proyecto abarca más de 2000 millones de pesos anuales, cuyo aporte es el resultado de la causa que ha convocado a las personas y las entidades que se han unido a esta campaña.

“Básicamente esta es una alianza entre Camacol y la Fundación Corazón Verde, en la que nos dedicamos a buscar a los empresarios para que hagan la donación de estas casas a policías heridos en combate, o viudas y huérfanos de policías que han muerto en servicio. Este es uno de nuestros principales programas de responsabilidad social, en el que hemos tenido una gran recepción por parte de los constructores y los industriales, quienes siempre están atentos a estas convocatorias que hacemos desde el gremio para lograr ayudar a las familias y a estos policías que para nosotros han sido héroes porque están cuidando el territorio colombiano, pero que desafortunadamente se han visto enfrentados a estas situaciones tan dolorosas”, expresó Sandra Forero, Presidente ejecutiva de Camacol.

De acuerdo a Forero, las viviendas se consiguieron a través de los constructores, que se encargaron de hacer la donación. La Presidente ejecutiva de Camacol manifestó que en algunos casos la entidad también ha hecho donaciones, y resaltó que Corazón Verde se ha encargado de buscar a las familias y a las personas necesitadas, porque ellos tienen todo el conocimiento de dónde están las necesidades. Además, indicó que inicialmente el proyecto se desarrollaba sólo en Bogotá, pero que este año ha llegado a otras ciudades como Villavicencio, Pereira, Ibagué, Medellín y Pasto.

“Varios policías son beneficiados de estas viviendas que muy generosamente ha entregado Corazón Verde, a través del aporte de otras instituciones y de varias constructoras. Esto es algo que nos anima y nos reconforta, por cuanto es la demostración viva y material de que la sociedad colombiana, particularmente los empresarios del país, reconocen el sacrificio de los héroes policiales de Colombia, pero más allá de ellos, a sus familias, que son las que realmente se han sacrificado con la pérdida de sus seres queridos. Esto nos permite renovar el compromiso de todos los policías de Colombia, para seguir trabajando por la comunidad”, aseguró el Brigadier General Carlos Mena, Director de Tránsito y Transporte de la Policía Nacional, que asistió a la entrega de las viviendas en representación de la institución.

Los beneficiados

Marcela Rojas es la viuda del Patrullero Fabián Alexander Ratiba, quien perdió la vida en el año 2008, luego de que su moto se estrellara con una volqueta. Ella vive con sus dos hijos, y desde ahora podrá disfrutar de su nueva vivienda, gracias a la gestión hecha por Camacol y Corazón Verde:

“La verdad me siento muy dichosa y feliz, no hay palabras para describir la emoción tan grande que siento de recibir esta casa, estar tranquila con mis hijos y tener un techo. Gracias a Dios y a la Fundación Corazón Verde por haberme colaborado, es algo que me ayudará bastante porque ya no voy a estar pagando arriendo, entonces esa plata la puedo invertir para mis hijos, y en un mejor vivir”, dijo Rojas.

Por su parte, el Subintendente Wilson Barreto Roa, perdió sus dos ojos en un atentado terrorista cometido en Doncello (Caquetá) en el año 2004, cuando una casa explotó al paso de la patrulla en la que se movilizaba con sus compañeros. Hasta ahora Barreto no tenía vivienda propia, pero con la casa que recibió, podrá suplir esa necesidad:

“Corazón Verde ha demostrado que se pueden cumplir los sueños de muchas personas como yo, porque sin duda lo que más anhela un colombiano es tener su vivienda propia, y gracias a Dios, en compañía de mi esposa y mi familia, hoy estamos cumpliendo ese sueño”, sostuvo el Subintendente Barreto.

Finalmente, Angie Carolina Cárdenas, viuda del Patrullero Cipagauta, asesinado en octubre del año 2012 en Puerto Tejada (Cauca), habló de lo que para ella significa la entrega de esta vivienda:

“Esto es lo más grande que Dios y la vida me han podido dar, hoy es un día de sentimientos encontrados, porque estamos recibiendo una bendición, aunque saber que no contamos con la presencia de mi esposo nos entristece bastante. No obstante, es una gran felicidad, y pido a Dios que bendiga a todas las personas que hicieron posible esto”, concluyó Cárdenas.