Para hablar de educación en el Municipio de Soacha tardaríamos varios días cavilando y discutiendo, encontrando acuerdos y desacuerdos, beneficios y defectos, posibilidades y contradicciones, progresos y problemas, y mucho más, si analizamos la educación desde la perspectiva de lo público y lo privado. Por esta razón, y como presidente de la Asociación de Colegios Privados de Soacha ASCOPRIS, en cortas palabras intentaré hacer un análisis escueto de los grandes beneficios, las múltiples oportunidades y los variados inconvenientes que enfrenta la educación, especialmente el sector privado en nuestro municipio.


Iniciemos hablando de un aspecto de gran relevancia en el papel de la educación privada en Soacha, LA COBERTURA. Actualmente en la Secretaría de Educación se encuentran registrados más de 200 Colegios privados legales en el municipio, instituciones educativas que atienden aproximadamente y según cifras del Plan Decenal de Educación Municipal, a más de 60.000 jóvenes en edad escolar, constituyéndose aproximadamente en el 40% del total de la cobertura del sistema educativo del municipio, cobertura que se manifiesta siempre bajo los principios de calidad educativa, sin hacinamiento, bajo condiciones óptimas de aprendizaje, sin políticas de masificación, cumpliendo con los mandatos establecidos en la Ley General de Educación en cuanto a espacios educativos, medios de aprendizaje, jornada educativa y otros, encontrando una gran diferencia con la política de cobertura de la Secretaria de Educación, en donde se continua trabajando a doble Jornada (mañana y tarde), con masificación y hacinamiento en muchas de las instituciones; encontramos aulas con 50 o más estudiantes, (y aquí no hablamos de espacios, que pueden ser adecuados, hablamos de un docente desarrollando una clase con demasiados estudiantes) afectando en principio la calidad educativa y el desarrollo de programas académicos pertinentes para la realidad de nuestros jóvenes (pues es imposible pensar en el desarrollo de programas técnicos reales en cada colegio con aulas de más de 50 estudiantes).

Lo anterior no es calidad educativa, y no se puede confundir con la excusa de la cobertura. La cuestión no está en cómo se reparten los jóvenes estudiantes del municipio o quién los atiende dentro del sistema general de cobertura educativa, la cuestión se encuentra dada en cómo, la educación privada y el Estado pueden tomarse de la mano y complementarse mutuamente para brindar cobertura total a los más de 100.000 jóvenes en edad escolar que habitan en el municipio, sin renunciar a ofrecer una educación de calidad, con pertenencia y pertinencia para nuestros muchachos, no podemos renunciar a la calidad de la educación simplemente para poder decir que le brindamos educación a todos sin importar cómo, no podemos renunciar a establecer un proyecto de educación específico para Soacha, simplemente para poder decir que en Soacha no existe un sólo joven sin educación…tenemos que encontrar el camino y la ruta para que unidos, la educación privada y la educación pública, digamos que en Soacha TODOS nuestros jóvenes tienen acceso a una educación de calidad.

Ahora bien, dentro del tema de cobertura es importante hablar del sistema de contratación del servicio educativo, denominado por Ley Banco de Oferentes y conocido popularmente como los CONVENIOS. Este proceso es un programa de Estado por medio del cual, cuando se encuentra el sector publico en incapacidad de atender al 100% de la población en sus instituciones, puede contratar con el sector privado los cupos necesarios dentro de su presupuesto para alcanzar el nivel máximo de cobertura. Es importante resaltar el gran aporte que la educación privada ha hecho al municipio dentro de este proceso. Actualmente se atienden dentro del Banco de Oferentes cerca de 16.000 niños en educación primaria y Básica Secundaria (hasta noveno grado), es decir, más del 10% del total de la población en edad escolar del municipio. La educación Privada ha atendido a éstos jóvenes, sin negarles un solo día de clase, aun con los grandes traumatismos que la contratación con el Estado ha significado para los colegios, traumatismos en cuanto al desorden y la falta de capacidad de la administración para conducir el proceso de contratación, el manejo de la información y de la estadística de matrículas, traslados y cambios dentro del sistema, la falta de voluntad política y compromiso administrativo para la agilización y el cumplimiento puntual de los pagos pactados por la contratación y otros aspectos derivados del sistema de contratación.

Por otro lado, si hablamos de CALIDAD educativa, tenemos que resaltar la gran labor que la educación privada ha desarrollado en el municipio; actualmente tenemos un colegio certificado en gestión de calidad Modelo EFQM y cerca de diez instituciones más en proceso de certificación. Esto es un paso muy importante para la calidad educativa del municipio, teniendo en cuenta que en este momento Soacha es el municipio con más instituciones en proceso de certificación del país, lo que representa un gran esfuerzo por parte de la educación privada, ya que la certificación en calidad es un camino largo y bastante costoso; además, la calidad educativa se encuentra representada en los diversos programas que se generan desde la educación privada, programas como Jóvenes emprendedores, Código de Acceso, Tics “Tecnologías en Información y Comunicación”, y otros concebidos desde la educación privada, financiados por la educación privada y desarrollados en unión de grandes empresas que pretenden brindar alternativas y nuevas visiones de sociedad y desarrollo a los jóvenes del municipio. De igual manera otra muestra de la calidad educativa ofrecida por el sector privado se encuentra en los buenos resultados obtenidos en las pruebas de estado por los colegios privados, de los 15 primeros colegios de Soacha en categoría de desempeño alto de las pruebas de estado 2007, 14 pertenecen al sector privado, y esto sin mirar los resultados de años anteriores en donde se demuestra una vez más que la educación privada tiene un compromiso real con la calidad.

Por último, quiero exaltar la inmensa tarea que la educación privada gestiona en el desarrollo social del municipio; los colegios privados representan más de 6.000 empleos directos para las personas de Soacha, más de 200 programas de alfabetización y servicio social en las diferentes comunidades y entornos de los colegios, mas de 100 microempresas productivas orientadas desde los proyectos institucionales, recursos al erario público representados en los altísimos impuestos( recordemos que, por ejemplo, en este momento las instituciones educativas privadas deben aportar el 6 por mil por concepto de industria y comercio, mientras que los bancos y el sector financiero tan solo aportan el 3 por mil), sumado esto a programas de desarrollo social y pedagógico, capacitación continua de padres de familia, programas de formación, actualización y profesionalización docente, es decir, la educación privada del Municipio de Soacha es un Motor Fundamental en el desarrollo y crecimiento de nuestro municipio, por esto, quienes creemos en la posibilidad de que los procesos surjan en contexto de reflexión colectiva, en espacio de libertad y dentro de un amplio ejercicio de la democracia, a veces nos sentimos montados en el bus que no es, a pesar de que los discursos se desarrollen dentro de las mismas categorías y con los mismos tonos conciliadores y poco efectivos. Por esta razón, y motivados por el deseo de un cambio verdadero y significativo en la concepción que desde lo público se tiene de la educación privada, invitamos a todos los actores del proceso a construir los cambios que requiere la educación de nuestro municipio, con el concurso de todos, pero sobre todo, con decisión y acción por la educación.