Residentes de este sector de la comuna uno de Soacha, aseguran que el bullicio y la música de los asaderos de Villa Italia los tiene desesperados, especialmente de jueves a domingo. Alcaldía no hace nada.

El problema ocurre en la nueva etapa de Villa Italia, sobre la vía Indumil, y aunque los residentes dicen que los propietarios tienen derecho a trabajar y ofrecer sus servicios a turistas y a las familias soachunas, piden controlar y regular el volumen de la música y cumplir los horarios establecidos.

Desde los jueves en adelante eso es terrible, hay música, ruido, invasión del espacio público, no respetan la tranquilidad de las personas, incluso hay veces entre semana ponen sus equipos a alto volumen”, dijo un residente de Villa Italia.

La queja de los habitantes básicamente es contra el alto volumen de las cabinas de sonido y el bullicio.

“Sinceramente me parece una falta de respeto que no tengan consideración con las familias, nosotros quedamos al respaldo de los asaderos, no dejan dormir, vibran las paredes, son abusivos, y la alcaldía no les dice nada. Era una zona tranquila, no había ningún negocio de este tipo, pero ahora es un desorden, parquean motos, carros, y hay veces no se puede ni pasar, los decibeles de sonido son altos”, replicó otro residente de Villa Italia.

Las personas que habitan la zona culparon a la Alcaldía de Soacha porque permite que sobrepasen los decibeles de sonido y que incumplan los horarios.

“Alguna vez vinieron funcionarios de la alcaldía y les dijeron que guardaran sombrillas, sillas y que le bajaran al ruido, pero lo hicieron ese día y luego no les importó porque sacaron otra vez todo, es que la bulla es impresionante, no respetan los horarios”, puntualizó una habitante de la zona.

 Lo que aseguran algunos residentes de Villa Italia es que de nada sirve que funcionarios de la alcaldía visiten los negocios, porque no hacen nada, incluso algunos aseguran que pareciera que recibieran sobornos porque no se les ve interés en reacomodar los asaderos, o por lo menos controlar el bullicio, y que respeten los horarios establecidos para esta clase de comercio.