Dotado con aulas virtuales, laboratorios especializados y conectividad a internet en cada salón, es el primer megacolegio de la región con capacidad para dos mil estudiantes de la ciudad.


El proyecto fue financiado con los nuevos recursos obtenidos de las contraprestaciones por explotación de sal que se lograron en 2009, después de una intensa batalla liderada por el alcalde Jorge Enrique González ante el Gobierno Nacional.

El complejo educativo, que tuvo un costo superior a los $5500 millones, beneficiará a estudiantes de sectores vulnerables, cuyas instituciones presentaban fallas severas en su infraestructura, y otras donde se generaba asinamiento.

En su diseño predominan las entradas de luz natural y los amplios espacios, dotados de herramientas tecnológicas de primer nivel como aulas virtuales, salas de informática, laboratorios y puertos de datos en cada uno de los salones.

El Nuevo colegio está ubicado en la zona institucional cerca a otros 2 centros educativos y junto a la Biblioteca Regional y al Centro de Educación Regional (Ceres Sabana Centro).

“Buscamos entregar espacios idóneos para el desarrollo del programa educativo que se brinda a estos niños y jóvenes, que difícilmente logran acceder a dichos espacios y herramientas”, afirmó el alcalde de la ciudad, Jorge Enrique González.

El Megacolegio de Zipaquirá cuenta también con zona de alimentación y un coliseo para el desarrollo de las actividades deportivas y artísticas.

“Es un colegio con una infraestructura y un apoyo tecnológico que no tiene ninguna institución en la ciudad, y que difícilmente se encuentran en el Departamento”, agregó el alcalde González.

Los primeros niños y jóvenes que disfrutarán del megacolegio serán los estudiantes de los colegios Vicenta Samper Madrid y Guillermo Quevedo Z. En la primera institución existían serios problemas estructurales y en la segunda, el número de estudiantes por salón ya superaba el límite establecido por el Ministerio de Educación.