A propósito de la consulta de los partidos del pasado 27 de septiembre de 2009, es importante reflexionar si éste mecanismo democrático realmente sirve, y si la respuesta es afirmativa, les diré para qué sirve:


– Para que el Estado colombiano se gaste más de 200 mil millones de pesos.

– Para que los partidos políticos en lugar de fortalecerse se debiliten, pues después de las consultas vienen las divisiones de quienes perdieron, por no estar de acuerdo con los que ganaron.

– Para mostrar el inconformismo del pueblo, el cual una vez más demuestra que con su silencio (abstención), pretende hacer mucho por una democracia cada vez más débil y atropellada como la colombiana.

– Para que los partidos como el conservador, se den el lujo de determinar cuándo es que quieren hacer su consulta y poner nuevamente al Estado a través de la registraduría a disponer de más recursos para montar el espectáculo a nivel nacional con una consulta de un sólo partido.

Estos, entre otros aspectos, son los que nos permiten reflexionar si vale la pena o no gastar tanto dinero en unas consultas internas de los partidos que a la postre es muy poco lo que sirven, pues al final los intereses mezquinos de los miembros de los partidos priman sobre el verdadero sentir del pueblo y la razón de ser de la democracia.

Recordemos cómo en Soacha ya sucedió, para elegir alcalde por los partidos, una vez terminada la consulta ninguno la respetó, por lo menos en el POLO DEMOCRÁTICO, en donde pese a haber salido ganador el médico Oswaldo Córdoba, todos los demás candidatos salieron corriendo para otros partidos y el ganador, como suele suceder, se quedo sólo.

Creo que ya es hora de que los PARTIDOS POLÍTICOS, asuman los costos y la logística de sus consultas internas, o si no, ¿Para qué sirven los directorios que tienen a lo largo y ancho del país, sus estatutos y la organización propia de un partido que se respete y haga respetar sus ideologías a todos y cada uno de sus integrantes?

No se han acabado de elegir los representantes de los partidos, cuando ya están pensando en hacer una nueva consulta con costos millonarios, para de esos elegidos, elegir otros y así sucesivamente hasta que luego de varias elecciones sea el pueblo el que finalmente diga quién ha de representarlos, bueno el pueblo que elige porque la abstención es de más de 60%.

Y es que mientras exista una abstención tan abundante es muy difícil hablar de democracia, creo que en este país, deberían ser más drásticas las medidas para los que se abstienen de votar, pues no es justo que mientras estos no participan ni elijan como es su obligación, sí tengan los mismos derechos de quienes lo hacemos, a exigirle al Estado, salud, educación, seguridad, etc. Pero claro, es que los que se abstienen le hacen el juego a la corrupción y a los politiqueros de turno, a quienes les queda mas fácil sacar un porcentaje mínimo para darse por ganadores y elegidos, como es el caso de Soacha, en donde de 160 mil personas aptas para votar, el alcalde sale electo con 20 mil. Y es que es mas fácil conseguir 20 mil votos que lograr por lo menos unos 100 mil o más, porque ello si representaría realmente el sentir de un pueblo y dificultaría que los corruptos y mercaderes de la política fueran los ganadores de estas contiendas.

Es por ello que desde hoy los invito a que inscriban la cédula y a que voten así sea en BLANCO, pero que voten para que los demás sepan que ustedes también cuentan y que su opinión es importante.