El fatídico 28 de junio para el exalcalde de Fusagasugá Manuel Humberto Cárdenas, crimen sigue impune

El crimen del exalcalde de Fusagasugá, Manuel Humberto Cárdenas, es el típico ejemplo de impunidad en Colombia. El 28 de junio de 1994 regresaba de Bogotá y cerca del Alto de Rosas fue plagiado y luego asesinado, hoy la justicia guarda silencio.

*Alianza Informativa Periodismo Público – Noticias Día a Día

El portal de noticias Día a Día recordó este doloroso caso para los fusagasugueños, un crimen que se cometió contra el alcalde de la época, Manuel Humberto Cárdenas, un hombre con carácter, severidad y alto grado de responsabilidad.

Lo que cuentan es que ese 28 de junio de 1994 quiso ayudar a solucionar lo que se mostraba como un problema de tránsito. Al parecer estaba ocurriendo un asalto a un carro de valores a cargo de un grupo de hombres vestidos de militares. Él se les acercó y se identificó, pero los sujetos le respondieron con golpe de fusil en la cabeza y diferentes partes del cuerpo. Ahí comenzó una salvaje jornada de torturas y suplicios.

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El primero de julio del mismo año, tres días después del secuestro, un campesino encontró el cadáver del joven mandatario a un lado de un camino de la vereda El Peñón, metros adelante del peaje de San Miguel. Es una ruta hacia Páramo del Sumapaz por Sibaté.  Tenía una cuerda delgada atada el cuello con la cual sus torturadores le aumentaban el suplicio para obligarlo a caminar por donde ellos querían. Presentaba cinco impactos con arma de fuego que acabaron con su vida horas después de su plagio.

En ese momento la Fiscalía estaba recién creada y se manejaban varias hipótesis: una, que se trató de un caso fortuito; de un asalto a un carro de valores de la empresa Atlas donde los bandidos se llevaron $190 millones.

Otra teoría dice que se trató de una retaliación de las Farc en venganza por gestiones suyas en la instalación del Ejército y la Policía en Fusagasugá.

Justo el día que fue secuestrado regresaba de Bogotá tras recibir condecoración a manos de las fuerzas militares por la gestión en referencia.

Silencio e impunidad

Recién cometido el crimen, la Fiscalía y otras autoridades emprendieron los procedimientos de rigor. Se mostraron acuciosos en la búsqueda de la verdad y en la persecución de los responsables del sangriento suceso.

Adelantaron las primeras pesquisas, pero el fragor inicial duró muy poco. A lo largo de las semanas y meses siguientes, la familia solo recibió informes poco alentadores sobre la búsqueda de los autores materiales e intelectuales del crimen. Hasta cuando dejaron de responder. Ni siquiera por cortesía.

Una década después su familia trató de comunicarse con las Fiscalía. Ni siquiera un “acuse de recibo” a vuelta de correo. Tenían esperanza que, con los Acuerdos de Paz, o las gestiones de la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), pudiera aclarase algo; pero nada.

El de Manuel Humberto Cárdenas hoy sigue siendo un crimen impune. Una cuenta pendiente con la familia del inmolado mandatario, y con toda Fusagasugá y el país.

Por ASCMedios

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