Los comerciantes de Soacha denuncian que ya se reflejó en las facturas el cobro del impuesto a la telefonía, pero este no se ajusta al bolsillo de ellos por la crisis que dejó la pandemia y los demás compromisos económicos que requiere un negocio.

Este cobro obedece a la decisión tomada desde el Concejo Municipal de Soacha el pasado 10 de diciembre del 2020, a través de la aprobación del Estatuto Tributario que entró en vigencia desde marzo del 2021.

Este gravamen surge de la Ley 97 de 1913 en el que se indica el impuesto sobre telégrafos y teléfonos urbanos. Después entró en vigencia la Ley 84 de 1915 donde se entregó a los demás municipios del país la autorización legal para que rigiera esta decisión.

Entre tanto, lo que aqueja a los ciudadanos es que este concepto de dinero aplica para todos los habitantes del municipio que se comuniquen telefónicamente por líneas fijas o móviles con planes postpago o prepago.

En cuanto al destino de lo que se recaude de este impuesto, Juan Rivera, ponente del proyecto, indicó que “acá hay muchos campeones y artistas que lo único que necesitan es apoyo de nosotros y este Concejo se lo está dando. Y si bien nos han acostumbrado a ver que se roben la plata, la invitación es a estar pendiente de que este dinero se invierta bien”.

Le puede interesar: Hablar por teléfono en Soacha ahora costará mil pesos más en promedio al mes.

Por su parte, un propietario de un local comercial en Soacha indica que “nosotros tenemos unas cabinas e internet en Terreros, y a partir del mes de octubre observamos un incremento en la factura de 15 mil pesos; posterior a ello, llamamos a Claro y nos indicaron que de ahora en adelante se cobraría este dinero a todas las pequeñas empresas de Soacha”.

En este sentido, el concejal Giovanny Ramírez, que votó en contra del proyecto, afirmó que el impuesto “no es conveniente que le metan la mano al bolsillo al contribuyente y a los soachunos en tiempos de pandemia, cuando la economía está en recesión, miles de empleos perdidos y negocios quebrados».

A su vez, las personas que denuncian este tema indican que, “sentimos que todo se hace por debajo de cuerda y por sorpresa, y la verdad nosotros fuimos muy afectados durante la pandemia y no recibimos ningún tipo de ayuda por parte de la administración municipal. Por lo contrario, cuando abrimos los locales hubo mucha persecución de parte de la policía y la secretaria de salud”.

Propietarios de negocios indicaron que no solo es este nuevo cobro, a ello se suma el impuesto predial, cámara de comercio, industria y comercio, telecomunicaciones, Sayco y Acinpro, entre otros. “Así no sobrevive ningún negocio y mucho menos las familias”, puntualizó un afectado.

Por: Yineth Castillo