Cristhian Andrés Hurtado, Larwan Estiben Mendoza y Gabriel Estrada Espinoza fueron los tres jóvenes de Soacha  que resultaron muertos el pasado 9 de septiembre. Van seis días después de los hechos y el silencio se mantiene.

Cristhian era un joven de 27 años que dedicó su corta vida a estudiar en Soacha. Egresado de la Institución Educativa General Santander y posteriormente de la facultad de ingeniería industrial de la Universidad de Cundinamarca.

Era un joven activo, líder y luchador de las causas sociales de este municipio cundinamarqués, pero contrario a lo que muchos dicen, el miércoles en la noche, el día que lo asesinaron, no estaba participando de las protestas.

Yarledis Tovar, hermana de Cristhian, aseguró que esa fatídica noche salió a comprar lo del desayuno. “Él vivía con su esposa y salió a la tienda, pero no regresó. En ese sector de Ciudad Verde preciso fueron las protestas y al parecer salió justo cuando se presentaron los enfrentamientos; nos dicen que la policía empezó a disparar  y ahí lo hirieron, pero es la hora que no tenemos la claridad sobre la forma como sucedieron los hechos”.

Lo cierto es que después de tanto llamar y buscarlo, un policía contestó el teléfono de Cristhian e informó a la familia que se encontraba en el hospital Cardiovascular de San Mateo.

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El concejal Heiner Gaitán fue su amigo y compañero de lucha, y una vez supo de la muerte de Cristhian, reaccionó en las redes sociales.

“La brutalidad policial en Ciudad Verde acabó con la vida de Cristhian Hurtado Menecé, de 27 años. Era un joven luchador social de Soacha. Lo recordamos por la época de la Red Juvenil y su formación como sujeto crítico”, aseguró.

Aunque era ingeniero industrial de la UDEC, Cristhian trabajaba en el relleno  Doña Juana como electricista, vivía con su esposa en Ciudad Verde y planeaba tener hijos muy pronto. Sin embargo, su familia y amigos nunca se imaginaron que los hechos de la noche del miércoles 9 de septiembre terminaran marcándolos para siempre.

El amigo, el luchador, el compañero, el esposo, hijo y hermano fue asesinado. “Él no se metía con nadie y no es justo que estas cosas pasen en nuestro país, no quiero que la muerte de mi hermano quede impune, porque no se lo merecía”,  puntualizó Yarledis.

Las autoridades guardan silencio, no dan una explicación clara de los hechos ni cómo falleció Cristhian, entonces será Medicina Legal la que tendrá que determinar si lo que impactó a este joven fue una bala, un objeto contundente o cuál fue la causa de su muerte.

Esa noche también resultaron muertos  Larwan Estiben Mendoza y Gabriel Estrada Espinoza, otros dos jóvenes que perdieron la vida en medio del caos que se vivió en Soacha y varias ciudades del país.