Además de Cristhian Andrés Hurtado y Larwan Estiben Mendoza, ese miércoles también resultó muerto  Anthony Gabriel Estrada Espinoza, un joven de Ciudad Verde que se ganaba la vida vendiendo  accesorios para celulares.

¿Qué tiene Ciudad Verde?, se preguntaban muchos porque dos de los tres fallecidos de Soacha residían en esta ciudadela de vivienda ubicada en la  comuna  tres de Soacha.

Para la familia de Anthony Gabriel fueron cuatro días de angustia, desespero y dolor porque el joven de 28 años desapareció la noche del miércoles y sólo hasta el domingo 13 de septiembre lo encontraron muerto y descompuesto en Medicina Legal.

Desapareció justo la noche de las protestas y sus familiares no volvieron a saber de él porque salió de su vivienda y nunca regresó, tampoco contestó el celular y su rastro se perdió.

Osmary, una de sus hermanas, contó que desde  la noche del mismo miércoles lo comenzaron a buscar por hospitales, estaciones de policía, con amigos y en medio del mundo que él se movía, pero fue infructuosa la búsqueda hasta que el domingo lo lograron ubicar en Medicina Legal.

“Cuando nos dijeron que era posible que él fuera, nos fuimos a verlo y de una lo identificamos, pero tristemente estaba  en proceso de descomposición en un 70%, evidenciando que el cadáver nunca estuvo refrigerado”, sostuvo su hermana.

Anthony Gabriel Estrada Espinoza fue otro de los fallecidos en circunstancias confusas durante las protestas del 9 e septiembre en Soacha. Tenía 28 años de edad, una esposa  y un hijo de 3 años a quien dejó huérfano de padre,  se ganaba la vida como trabajador informal y  residía  en el conjunto residencial Almendro de Ciudad Verde.

La familia de Anthony hizo un llamado para que su muerte no quede impune y los responsables sean castigados, y anunciaron que estarán pendiente de las averiguaciones que haga el CTI de la Fiscalía para que la investigación arroje los resultados esperados.

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