“A medida que el proyecto político imperante se desgata en Colombia, ningún partido político ha debido crecer y consolidarse tanto como el Polo Democrático. Ello no ha ocurrido y quizá la explicación esté en que sus dirigentes tendieron a eternizar las costumbres de sus adversarios, a estar contando votos que por ese camino nunca llegarán, y no han logrado arrojar el puñado de semillas de un nuevo país, ni convocar a esa ciudadanía laboriosa y crítica que sea capaz de dejar atrás con inteligencia y con audacia este mezquino circulo de guerras medievales”
William Ospina. (1)


El domingo 27 de septiembre se define, en cierta forma, el futuro de la oposición al gobierno del presidente Uribe.

Digo que se define el futuro de la oposición porque desde el inicio de su primer mandato y a lo largo de su gobierno, el presidente Uribe se fue encargado de horadar internamente a los partidos que conformaron no solo la coalición opositora, sino también la de gobierno. A los primeros los llevo a un debate interno en torno a la política de la seguridad democrática que termino dividiéndolos, y a los segundos, los coopto mediante el cohecho, las dádivas, las prebendas y el trasfuguismo político

Y el Polo Democrático le hizo la tarea más fácil al presidente. Las disputas internas que se generaron en torno a diferentes problemas nacionales, superaron la gravedad de los mismos. Peor aún, se volvió a la polarización ortodoxa y dogmática que caracterizó a la izquierda en la década del 70 y 80. En esta ocasión la ruptura tuvo como causa no solo la validez, sino la naturaleza misma del actual conflicto armado y las eventuales alianzas con otros sectores políticos de centro y centro derecha como única forma de acercarse o acceder al poder.

Ahora como en el pasado, la izquierda continua subordinando a la lucha ideológica doctrinaria interna, la construcción de una alternativa política que pudiera resultar de un amplio acuerdo de las fuerzas democráticas que se constituyera en una alternativa al mesianismo uribista. Por el contrario, lo que muestran los acontecimientos, tanto internos como externos, es su renuncia al esfuerzo por lograr esos necesarios e inaplazables acuerdos de unidad

Las dos posiciones en las que se debate al interior del Polo, se perciben así mismas como recíprocamente heréticas, lo cual no deja de ser extraño, por que parece ser que no han superado el espíritu medieval que ha caracterizado su práctica política.

Posiblemente los resultados de la consulta llevarán a la profundización de la ruptura, lo que se podría considerar o interpretar como una frustración más en la larga historia de frustraciones que ha vivido el pueblo colombiano en los momentos y encrucijadas más dramáticas de su historia, pero sobre todo, demostraría, en cierto modo, la incapacidad misma de sus intelectuales y de sus lideres políticos para orientar la acción política del pueblo hacia la unidad.

Casualidad o tragedia, lo cierto es que la historia política de Colombia está signada por el destino de la frustración, pero en ambas circunstancias lo que lamentablemente se percibe es la ausencia de un liderazgo político e intelectual que defina un proyecto político democrático en el cual coincidan y se articulen los intereses de la mayoría de la sociedad colombiana.

Los acontecimientos políticos en el contexto internacional y regional le muestran una vez más a la izquierda colombiana la necesidad de que una lejana opción de poder, o al menos la posibilidad de derrotar la reelección, pasa necesariamente por establecer acercamientos y diálogos, acuerdos y alianzas, coaliciones y frentes sociales de diferentes sectores sociales, liberales, demócratas, independientes, del centro y progresistas.

Ninguna forma diferente a la UNIDAD de la oposición del pueblo colombiano podrá impedir que el proyecto reeleccionista del presidente Uribe se imponga.

Lo cierto es que la oposición de izquierda, no ha querido entender que ésta vez se verá enfrentado a la más poderosa maquinaria electoral de que se tenga noticia en la historia política de Colombia.

angelhumbertotarquino@yahoo.es