Desde el pasado 22 de diciembre, día en que desapareció el niño Juan Sebastián Fuentes Rojas en el sector de Quintas de Santa Ana del municipio de Soacha, los medios nacionales de comunicación, con el visto bueno de las autoridades, comenzaron un “show” distractor para captar audiencia.


Si bien es cierto se trata de la desaparición de un menor de dos años y se entiende el dolor de la familia y la preocupación de las autoridades, muchos habitantes rechazan el amarillismo con que dichos medios de comunicación han tratado esta noticia.

“¿Cuántos niños desaparecen diariamente en Colombia y por qué el escandalo se centró justo en un menor que desapareció en Soacha?”, preguntó Gustavo Sánchez, residente de la comuna dos de este municipio cundinamarqués.

Y no es para menos la preocupación de los residentes de Soacha. No es secreto afirmar que los medios nacionales cogieron a la ciudad como el escenario perfecto para transmitir, publicar y emitir noticias sensacionalistas y amarillistas. “Los periodistas sólo vienen a publicar lo malo, lo que vende para ellos, pero jamás se fijan en las cosas buenas que se hacen acá”, afirmó Laura Medina, residente en el sector de Compartir.

El ejemplo palpable de la mirada que tienen los medios nacionales hacia Soacha es la noticia de Juan Sebastián. El “show” se arma en complicidad con las mismas autoridades para mantener una audiencia que ya se acostumbró al sensacionalismo mediático.

Es cierto que la pérdida del menor es un hecho relevante y que los medios deben apoyar las causas sociales, “pero muy diferente es coger una noticia de caballito de batalla para hacerle creer a la audiencia que esos medios de comunicación son solidarios y que en verdad apoyan a la gente, cuando lo que buscan es un escándalo que a ellos les conviene”, sostuvo de nuevo la señora Medina.

Pero lo delicado es que las mismas autoridades se presten para el “show” y le sigan la corriente a los medios de comunicación de cubrimiento nacional.

Hay que recordar que a lo largo de los últimos 35 días, las autoridades han cambiado las versiones sobre la desaparición del menor y la recompensa no ha funcionado.

¿Cuál es entonces la verdad sobre Juan Sebastián? El tiempo lo dirá. Y como concluye Gustavo Sánchez: “¿Cuál es el interés de los medios nacionales de recalcar en una noticia que es de Soacha, cuando niños desaparecen por montones en Colombia?”