El “Ungido”

Como fue anunciado, un joven, sin mayor experiencia ni transcendencia, pero con un gran sentido de la obediencia ha sido escogido por Cambio Radical para competir por la Alcaldía de Soacha.

El poder político actual, sostenido en sus conexiones, burocracia y contratación, elementos propios de la política que asume el ejercicio democrático como un simple ejercicio empresarial más, quiere dar continuidad a sus prácticas “productivas” en la alcaldía de Soacha. Y no es para menos, ¿A quién no le gusta ejercer el poder?, ¿A quién no le encanta el manejo de la cosa pública y en especial el erario público?

Pero esta práctica no es de ahora. Ha tenido su evolución histórica municipal: antaño, una familia raizal, los Bogotá, de manera artesanal pero efectiva, ejerció el poder político a tal punto de fundir el ejecutivo con el corporativo Concejo municipal; De este seno emergió para la década de los 80, una nueva forma de hacer política encarnada en la familia Ramírez en cabeza de su líder y en esta práctica política, se permitió a la señora licenciada, ahora representante, ocupar una curul en la Asamblea Departamental, “obedeciendo” el instructivo de su líder, hecho que sirvió a sus aspiraciones y ahora recomponer la actual “casta” con los mismos métodos y enseñanzas de su mentor y solo con un poco de suerte que le permitió llegar al Congreso de la Republica por la renuncia temprana del dueño de la curul para optar por la Gobernación, ha logrado su reelección y afianzar su poder poniendo en práctica, reitero, el manual de quien fuera su maestro en sus primeros “pasos” hacia la política y que ahora desconoce en señal de deslealtad.

Pero ya a estas alturas, este poder municipal se ha unido a un elemento determinante que ya permitió una reelección, una fuerza de capital conformando un gran equipo del “gana-gana”.

Siguiendo el manual de manejo político de su antiguo líder y experimentado en dos periodos que debe mirarse funcionarios que solo sepan “hacer caso”, un ejemplo, el actual secretario de ciencia, tecnología e innovación de la Gobernación de Cundinamarca, pues no interesa el desarrollo social del Departamento ni del municipio, no está en la agenda de prioridades la seguridad, la movilidad, la salud sino los intereses de la “empresa política”, su evolución, continuidad y ganancias, y, como por ley los periodos de agotan cada cuatro años, la “empresa” de la otrora obediente licenciada y del próspero empresario debían agotar sus esfuerzos en busca de un “ungido” que permitiera seguir sacando dividendos electorales de Soacha y esa búsqueda tuvo su razón en una encuesta y una selección de muy alto perfil realizada por una firma internacional “caza talentos” que nos indicara cual debía ser el candidato, próximo alcalde de Soacha del “gana-gana” y que ninguno de los mortales ciudadanos de Soacha pudiera controvertir.

Con esta experiencia “única en el Departamento” a voces de la diseñadora y patrocinadora de dicho ejercicio, olvido aplicar de nuevo el manual de su antiguo líder, quien tenía el talento de escoger en forma directa, sin concursos, sin encuestas ni titubeos luego de auscultar el corazón de los presidentes de juntas, de los líderes de su equipo y de la oposición, el “ungido” para administrar el municipio. Así, con ese método simple de “ponerle el oído al piso soachuno” se escogió, un alcalde profesor muy querido por la comunidad soachuna; un raizal que luego fue llamado “cuerpo ajeno” por su obediencia sin par y otros tantos que no viene al tema mencionar.

¿El resultado de esa rimbombante selección? No podía ser menos desastroso, que hasta quienes intervinieron de buena fe, en dicha pagada encuesta ya han manifestado públicamente su inconformismo. (Ver la publicación “La silla vacía. Cachaca. “La movida de Zorro en Soacha muestra como una cacica maneja su feudo. Junio 26 de 2019), se lee en esta publicación: “En este caso se trata de una cacica: la representante Betty Zorro Africano, una de las mandamases de esa ciudad, que controla la Alcaldía y que, como máxima jefa de Cambio allá, tiene la potestad de poner al candidato a la Alcaldía de ese partido, que seguramente será el más opcionado a ganar las elecciones.” (….)  “Sin embargo, los perdedores Hernán Castellanos, comunicador social y ex secretario de Educación y Cultura del actual alcalde Eleázar González; y Juan Pablo Piranquive, administrador de empresas y líder comunal, pusieron el dedo en la llaga y ya no es claro si respaldarán a Ramírez, como estaba acordado. (………) A él le dio un resultado de 79,2 por ciento; a Castellanos, de 70,4, y a Piranquive, de 69,2. (…..) El problema para Piranquive y Castellanos, según le dijeron a La Silla Cachaca, es que “no sabemos de dónde saca ella ese puntaje”.

Con este fracasado intento de “descreste”, la “empresa” presentó su candidato a la Alcaldía, un joven raizal de buenas calidades y muy seguramente lleno de buenas intenciones, de la mano, como se vio en la reunión de otorgamiento de aval, de la señora representante, quien anuncio la presentación de un proyecto de ley que convierte a Soacha en Capital del Departamento de Cundinamarca olvidando que esta iniciativa no corresponde a un simple proyecto de ley sino a un acto legislativo que despoje a Bogotá de dicha categoría (Ver articulo 322 Constitución Política) y la mirada atenta del poder económico que tiene secuestrada la administración municipal y pretende la continuidad de su actuar.

Todos sabemos que las elecciones regionales son la base de las próximas congresionales, pues, en estas se hacen conocer los potenciales votantes y a quienes hay que posicionar. En Octubre se harán los “fichajes” y estaremos pendientes.

Quedo claro en el acto, el escogido debe actuar con compromiso y está autorizado para participar, pero también para celebrar acuerdos “programáticos” de coalición. Lo que olvido decirse es que, de no pegar esta candidatura se llamara al ruedo político al “as bajo la manga” que por el momento se distrae como precandidato a la Asamblea Departamental.

OSCAR RODRIGUEZ ORTIZ. rodriguezcastellabogadosc @gmail.com