A diferencia de La Mesa, en donde sus habitantes reciben agua cada 12 días, en El Colegio y Viotá las fuentes hídricas con las que cuentan les permiten, por lo menos, garantizar el servicio todos los días, aunque con una presión baja, en algunas zonas.


Sin embargo, en época de verano deben realizarse racionamientos para evitar agotar las fuentes del líquido. Por esa razón, la Gobernación de Cundinamarca , el Ministerio de Vivienda, la Corporación Autónoma Regional (CAR) de Cundinamarca y las alcaldías de los dos municipios comenzaron una carrera contrarreloj para sacar adelante el proyecto del embalse Calandaima.

La obra de infraestructura se realizará entre las veredas Campos (de El Colegio) y Java (de Viotá), y permitirá abastecer de agua a los acueductos tanto de estas dos poblaciones como de Apulo, Anapoima y Tocaima.

Para el cierre financiero de la obra, la cual tendrá un costo aproximado de 54.000 millones de pesos, la CAR de Cundinamarca aportará 20.000 millones, el Ministerio de Vivienda otros 24.000 millones, y el excedente de los 10.000 millones les corresponde a la Gobernación del departamento y a las alcaldías de Viotá y El Colegio.

El proceso ya cuenta con estudios y diseños de detalle, por lo que solo se espera realizar la licitación durante los próximos meses. Mientras tanto, la Alcaldía de El Colegio ya comenzó la compra de predios que se requieren para su construcción.

“Este proyecto cuenta con una ventaja y es que la propiedad de estos terrenos está en manos de nueve personas, con quienes hemos hablado y están en toda la disposición de vender”, señaló Óscar Mauricio Núñez, alcalde de Mesitas del Colegio.

El mandatario municipal explicó que el proyecto se desarrollará en una zona de 20 hectáreas de extensión que serán inundadas, de las cuales 12 serán adquiridas por El Colegio y las ocho restantes las comprará la Gobernación de Cundinamarca.

Jorge Rey, quien está a la cabeza del departamento, ha indicado en repetidas ocasiones que este es uno de los proyectos bandera de su administración, por lo cual ha apoyado el proceso.

Según el alcalde Núñez, en la actualidad los predios son utilizados para el pastoreo de vacas y otros semovientes, por lo que la construcción del embalse tendrá una afectación social y ambiental de menor impacto.

Por su parte, Néstor Franco, director de la CAR, señaló que falta poco para terminar este proceso que comenzó hace cuatro años esta entidad, que financió las etapas de prefactbilidad y factibilidad.

“Este será un embalse regulador que, en tiempo de sequía, podrá sostener tanto los acueductos veredales como los municipales. Además, cuenta con la característica de que los predios están en una zona de altas precipitaciones, lo que facilitará su hidrocarga ”, explicó el funcionario.

Se estima que el Calandaima, que se surtirá también del río que lleva su mismo nombre, beneficiará a 130.469 habitantes, de los cuales 93.450 urbanos y 37.019 rurales.

Fuente: Entornointeligente.com