Colombia se sumó al grupo de países que han adoptado medidas preventivas para la salud visual frente al uso inadecuado de los apuntadores láser.


Al respecto, la Superintendencia de Industria y Comercio (SIC) prohibió la producción y comercialización de apuntadores láser que tengan una potencia superior a un milivatio (1 mv), pues estos son considerados de alta peligrosidad ocular. De acuerdo con el organismo de control comercial, se pudo comprobar que estos aparatos pueden causar graves daños oculares a la población, si son indebidamente manipulados.

La SIC consideró que estos apuntadores con rayo láser deben ser usados únicamente por profesionales y expertos para fines médicos, científicos, industriales y militares, con las debidas precauciones.

“Se hace un llamado a los consumidores para que no adquieran los apuntadores láser para entrenamiento, diversión, como juguetes o como armas de defensa personal por el alto riesgo de lesión al que se exponen”, informó la SIC.

El organismo explicó que esta medida preventiva se adopta para proteger la vida y la seguridad de los consumidores.

El año pasado un joven de 19 años en Medellín resultó con una quemadura en la retina de su ojo izquierdo al ser apuntado en menos de un segundo con un láser 1.000 milivatios. Tras el incidente la Superintendencia de Industria y Comercio inició una averiguación preliminar a fin de establecer el riesgo que traduce la utilización inadvertida de los mencionados apuntadores láser.

Colombia es el primer país en América Latina en adoptar una medida de seguridad frente a los apuntadores láser. En países como Canadá, Francia, Suiza, Reino Unido, Nueva Zelanda, Grecia, Noruega, y Australia, se han impuesto restricciones en la comercialización de este producto.

Fuente: ElColombiano.com