El sacerdote Herminio Calero, párroco de Bosa el Recreo, murió ayer en la madrugada durante un forcejo con la policía de Soacha. Según las primeras versiones se había instalado un retén de control ubicado en la autopista sur, frente al barrio Quintanares; los uniformados decidieron parar un taxi para hacer la revisión rutinaria y dentro del automotor se encontraban cuatro personas, algunas de las cuales estaban en estado de embriaguez.


Según el coronel Fabio Castañeda, comandante de policía del departamento, los ocupantes del vehículo reaccionaron de manera violenta y después de un cruce de palabras intentaron desarmar a un uniformado. «Desafortunadamente en el forcejeo se disparó el arma del agente e impactó en la cara del sacerdote quien murió después del hecho» agregó el coronel Castañeda.

Calero, de 36 años de edad y oriundo de Buenaventura, oficiaba como párroco de la iglesia Santiago de la Atalaya de la localidad de Bosa, en el sur de la capital.

El coronel Fabio Castañeda agregó que la investigación se realizará por diferentes entidades como la Procuraduría, la Fiscalía de Soacha y la Justicia Penal Militar, para garantizar la imparcialidad de la misma.