Aunque hace ya varias semanas llegó el fontanero asignado por la Secretaría de Infraestructura para operar las motobombas que proveen el servicio del agua a esta comunidad, el suministro del servicio sigue siendo esporádico en las viviendas del sector, situación que se suma a otras dificultades que están afectando la calidad de vida de estas personas.


Ahora los problemas tienen que ver con la negligencia del fontanero encargado de operar las motobombas, quien a pesar de estar contratado por el municipio, sólo trabaja cuando él lo cree conveniente, haciendo que las familias pasen días enteros sin el agua.
Como si fuera poco, cuando logran tener algo de agua, ésta es contaminada por la mugre que se carcome poco a poco los tanques donde es almacenada, o el excremento de personas inescrupulosas que dejan sus desechos al interior de los mismos tanques.

“El suministro del agua sigue igual, porque el fontanero simplemente trabaja cuando él lo cree conveniente. Si por ejemplo esta persona dice que un lunes festivo no trabaja, sencillamente no lo hace, por esta razón hay sectores en los cuales nos quedamos sin agua desde el viernes hasta el miércoles de la semana siguiente, sólo porque este joven no trabaja un día festivo, a pesar de que hay un contrato establecido. Seguimos teniendo nada más que una hora de agua cada tercer día, por lo tanto no vemos que haya ninguna mejoría. Con la poca agua que llega debemos hacer varias actividades como lavar, bañarnos, cocinar y dejar agua para el día siguiente. Es algo complicado, cuando no hay agua nos toca salir a comprar bolsas, o tratar de solucionar el problema por otro lado”, explicó Ana Julia Vargas, habitante del barrio El Mirador.

“Se ha dicho que nos van a quitar este tanque para ponernos uno de plástico, Lo que sabemos es que unos ocho días después de que se posesione la nueva Junta de Acción Comunal, iniciarán con la lavada de los tanques, pues en la actualidad estamos prácticamente comiéndonos la mugre que hay ahí. Con respecto a lo anterior hay otro problema, y es que en la noche hay gente que llega de otros barrios y otros sectores para hacer sus necesidades biológicas dentro de los tanques, entonces, aparte de la mugre, estamos comiendo las heces de estas personas, lo cual nos tiene bastante preocupados, pues la situación no es de una o dos noches, sino que se ha vuelto algo permanente. Lo más grave es que no tenemos el suficiente apoyo de la Policía”, agregó Flor Manrique, residente de El Mirador.

Un tema que sigue siendo inconcluso es el de la construcción del acueducto del barrio, pues aunque el Secretario de Infraestructura Guido Covelli anunció que esta obra había sido incluida en el Plan de Desarrollo, la comunidad escasamente sabe que ya se iniciaron los estudios, porque de lo demás no se sabe en qué se ha avanzado hasta el momento, y tampoco se conoce una fecha exacta para la realización de esta obra, o el presupuesto que se va a invertir.

Covelli aseguró que por cuestión de presupuesto la obra se entregará hasta 2013, aunque explicó que el problema no es sólo del fontanero, ya que los constantes cortes de energía no permiten que la motobomba funcione. No obstante indicó que el municipio ya se comunicó con Codensa, empresa que se comprometió a solucionar el inconveniente en los próximos días.

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