Aunque desde hace más de dos años vienen funcionando los Centros Vida en aproximadamente 26 puntos de la ciudad, sólo hasta ahora se construirán sedes propias con las especificaciones aptas para atender a la población adulta mayor del municipio.


Los Centros Vida se crearon a través de la Ley 1276 de 2009 y dos meses después de su sanción, el concejo municipal de Soacha aprobó el acuerdo Nro. 18, el cual estipula que por cada contrato que firme el municipio se debe hacer un aporte del 3% del valor total del mismo. El 70% de estos recursos debe destinarse a la construcción, dotación y funcionamiento de los Centros Vida y el 30% a los ancianatos.

Producto del porcentaje se recaudaron alrededor de 2.600 millones de pesos, dinero que permitió adquirir un lote de terreno de 2.700 metros cuadrados en el barrio San Bernardino en donde se construirá un Centro Vida. Con el recaudo también se realizará otro en la comuna dos, cerca al Jardín Social, en un lote que es concesión del municipio.

“La infraestructura debe ser de acuerdo a las necesidades de la población. Los Centros Vida no solo van a tener atención biosicosocial, tengamos en cuenta que el municipio carece de infraestructura adecuada para la atención en los comedores comunitarios, estos servicios se están prestando en los salones comunales los cuales no cumplen con la norma. Entonces se tiene pensado que esos comedores funcionen dentro de los Centros Vida para una mejor atención”, explicó Iván Figueroa, coordinador de los Centros en el municipio de Soacha.

Cabe mencionar que los Centros Vida han venido funcionando en los salones comunales gracias a la voluntad de los presidentes y directivos de las JAC. “Tienen el objetivo de involucrar a la población adulta en un mantenimiento físico y mental. La idea es que las personas mayores de 50 años empiecen a participar. Allí se presta atención biosicosocial en áreas como terapias física, ocupacional, psicología, trabajo social y unos talleres formativos, lúdicos y recreativos. Los nuevos centros contarán con una dotación tanto tecnológica como de elementos lúdicos, que permitirán que el proyecto y el programa se desarrolle como debe ser”, finalizó Figueroa.