A pesar de las denuncias y advertencias hechas por la comunidad, las autoridades municipales no actuaron diligentemente para impedir que el predio donde hace seis años se iba a construir la Urbanización Colina de Santa Ana en la comuna uno, fuera invadido por personas que sin impedimento alguno construyeron varias viviendas de forma ilegal en este lugar.


El 1 de junio del año 2012, Periodismo Público.com reportó la inquietud generada por los habitantes del sector La Isla de Compartir, en la que advertían sobre lo que podía pasar en caso de que no se tomaran medidas para evitar que se construyera una nueva urbanización ilegal en Soacha (Ver: http://bit.ly/18uVaOS).

En ese momento el Secretario de Planeación, Orlando Ramírez, aseguró que no existía ninguna autorización que permitiera que allí se realizara construcción alguna, y anunció medidas para impedir que eso fuera posible, dadas las sospechas de la comunidad (Ver: http://bit.ly/12Yc47F).

No obstante, semanas después de esta respuesta, este medio fue testigo de cómo se empezaron a levantar las viviendas, por encima de la prohibición anunciada por Ramírez y de las evidentes irregularidades con las que se estaban edificando los inmuebles (Ver: http://bit.ly/14xKGio).

Hoy, la sorpresa fue grande al encontrar que lo que empezó como una pequeña construcción, en la actualidad son varias casas de dos y tres pisos, en donde habitan decenas de personas que viven en condición de ilegalidad, generando perjuicios a las familias que habitan cerca del sitio. Sin embargo el problema no para ahí, porque según lo relataron algunas personas que residen en sectores como San Nicolás y Compartir La Isla, se siguen ofreciendo lotes por precios que van desde los 8 hasta los 12 millones de pesos, valor asequible para personas que quizás sin saberlo, están invirtiendo su dinero en algo ilegal, que no tiene servicios públicos y que podría acarrear problemas jurídicos:

“En el sitio ya hay varias personas habitando, yo no sé si son desplazados o quiénes serán, pero lo cierto en es que en esas viviendas tienen los servicios de luz y acueducto por medio de conexiones piratas. Lo que los urbanizadores le dicen a la gente que compra sus lotes, es que construyan rápido porque así evitan que los saquen de ese lugar, de ahí que hasta el momento se hayan construido todas estas casas. Los lotes están muy bien ubicados y se pueden adquirir por un valor entre 8 y 12 millones de pesos, es decir que prácticamente fraccionaron el predio para poder vender los lotes. Lo que uno piensa es que si eso no tiene permiso ni licencia, la Alcaldía puede venir en cualquier momento y tumbar esas casas, por lo tanto la gente que compró pierde su dinero y termina engañada”, explicó uno de las personas entrevistadas.

“Desde hace más de un año cuando empezaron a construir, nosotros hicimos la denuncia de esta irregularidad a las autoridades. En ese momento hablamos con la Secretaría de Planeación, la Inspección de Policía y la Secretaría de Gobierno, pero la verdad no se ha hecho nada. Hoy vemos que hay varias viviendas construidas, pero también que se sigue construyendo sin ningún problema…

… En esas casas no hay alcantarillado, por eso las aguas negras corren libremente por los alrededores, y esos olores nos están haciendo mucho daño, pero aun así nadie dice nada. Son casas de dos y tres pisos construidas sin soporte sobre la montaña, en lotes que se vendieron y se siguen vendiendo desde los 8 millones de pesos”, expresó otra persona que ha sido testigo de las mencionadas irregularidades.

“Acá los vecinos han resultado muy perjudicados por esto, debido a que las viviendas se están construyendo al costado de sus casas, lo que ha ocasionado que estas se agrieten y se pongan en riesgo, ¿quién les va a responder a ellos por eso? Nosotros hemos denunciado muchas veces esto, pero acá nadie nos presta atención, están ignorando nuestras demandas y no responden por nada. Esas casas se construyeron sin licencia, cuando denunciamos por primera vez apenas estaban empezando a abrir zanjas, pero hoy vemos que ya hay muchas personas viviendo ahí, generando inconvenientes y molestias para quienes habitan en este sector”, aseguró una residente de Compartir La Isla.

Vale la pena recordar lo que en su momento dijo el Secretario de Planeación sobre la invasión de Colina de Santa Ana: “Vemos con preocupación que los propietarios de estos terrenos dejaron todo al olvido, con la obligación para el municipio de tener que cuidarles el predio. Por parte de la Secretaría de Planeación iniciamos los procesos pertinentes ante la Dirección de Apoyo a la Justicia y la Inspección de Policía, notificando sobre los lanzamientos de ocupación. Igualmente se notificó a los urbanizadores, que de forma inmediata, al conocer la situación, solicitaron a la Dirección de Apoyo a la Justicia el desalojo de sus terrenos. Cabe anotar que hemos estado al tanto de la ocupación para evitar que haya más invasiones y más urbanizaciones ilegales…

… No hemos encontrado evidencias o antecedentes de que se estén desarrollando estas ventas de lotes, teniendo en cuenta que estos desarrollos ilegales se hacen a escondidas y nadie habla o da información al respecto, ni siquiera las personas que compran esas viviendas por el temor de exponerse a una demanda por parte de la Administración Municipal. No obstante, quiero comentarle a la ciudadanía que se abstenga de comprar cualquier tipo de lote en lugares no autorizados, y que antes de realizar cualquier trámite relacionado, se acerque a la Secretaría de Planeación con el fin de que podamos asesorarla en la compra de proyectos que cumplan con el lleno de requisitos, para que no pierdan su dinero o terminen comprando problemas”.

Igualmente, se consultó al Inspector Primero de Policía, José Próspero Oviedo, quien indicó que en este caso hay un proceso por perturbación a la posesión, y que incluso se realizó la suspensión de la obra, precisamente porque no se tiene licencia o permiso alguno para construir. Esta información se encuentra en la Dirección de Apoyo a la Justicia.

“Vale la pena decir que el tema viene desde hace tres años, incluso yo me pronuncié sobre ese proceso, que se apeló ante la Dirección Apoyo a la Justicia. El Inspector anterior fue el que suspendió la obra, y apenas salga el fallo definitivo se debe demoler todo lo que se construyó e imponer la sanción correspondiente. Se supone que la obra está suspendida en la actualidad, pero la gente sigue construyendo e invirtiendo plata en vano, arriesgándose a que posteriormente eso se tumbe”, concluyó el Inspector Primero.

De acuerdo a lo explicado por Oviedo, tanto la suspensión de la obra como el proceso por perturbación a la propiedad continúan vigentes, pero lo cierto es que más allá de esto se siguen vendiendo lotes y construyendo sin que nadie haga o diga algo, como si no hubiera autoridad para evitar que estas irregularidades se presenten, olvidando lo que históricamente ha representado en Soacha la construcción de urbanizaciones piratas.