Vecinos de este conjunto residencial de la comuna seis ya no aguantan más el polvo, el ruido y la inseguridad a la que diariamente se ven expuestos por la gran cantidad de vehículos pesados que suben y bajan de las canteras ubicadas en la parte alta del municipio. Además exigen más atención por parte de las autoridades municipales y policiales.


Desde hace alrededor de cuatro años, cuando la Constructora Villa Daniela edificó y vendió casas con el mismo nombre a personas que tenían la ilusión intacta de obtener por fin vivienda propia, no les mencionó en ningún momento sobre el peligro que iban a correr cuando caminaran sobre la calle 7, la cual es una trocha destapada que se ha convertido en el corredor vial de cientos de vehículos de carga pesada que por acortar el camino para dirigirse a las canteras de las que extraen sus materiales, prefieren seguir afectando a la comunidad de este conjunto residencial.

“La situación con nosotros es muy incómoda porque vemos que nos afectamos los niños y la comunidad con la contaminación del ambiente porque pasan aproximadamente unas 300 volquetas diarias y no hay un alcantarillado adecuado ni regulación de tránsito, que es lo más complicado porque ni la policía colabora ni nosotros podemos hacer nada con ellos porque parquean los carros a la entrada del conjunto y es muy difícil tratar que muevan los vehículos de ahí”, expresó Carlos Andrés Pineda, habitante de Villa Daniela.

“Cuando nos vendieron el proyecto la idea era que fuera lo más sencillo posible porque lo iban a adecuar para que quedara todo residencial, además iban a arreglar la vía pero no tuvieron en cuenta que aquí pasaba un tráfico tremendo con estos vehículos. Inclusive pusieron unas señales de tránsito en la zona pero no hay respeto por eso y cada quien hace lo que le viene en gana”, dijo Gustavo Ramírez, transeúnte de la calle 7.

Para Andrea Bejarano, Presidente del Concejo administrativo de Villa Daniela, el problema también pasa por la falta de intervención en la zona por parte de la policía, tanto así que en repetidas ocasiones se ha llamado al cuadrante para que atienda emergencias presentadas por los atracos y la respuesta recibida es negativa, por lo que la confianza en la institución ha disminuido, haciendo que la comunidad se sienta abandonada. Fuera de eso considera que la policía de tránsito debería hacerse presente allí para regular el tráfico de vehículos pesados sobre la calle 7.

“El polvo que se levanta afecta nuestra salud, fuera de eso la inseguridad que se está incrementando en esa carretera es alta porque detrás de esas polisombras se esconden los ladrones, incluso esta semana apuñalaron a una muchacha. Todos los días hay robos y fuera de eso hay agua que se está filtrando de la parte de arriba y no sabemos de dónde proviene, lo que sí sabemos es que el olor a veces es insoportable. Además las canteras o ladrilleras echaron recebo pero no duró ni un mes porque el mismo tráfico hace que eso se destruya en menos de nada”, afirmó Bejarano.

En algo que coinciden las personas consultadas es que el problema además de crecer, está generando ganancias a los dueños de las canteras a costa de la salud de los residentes de Villa Daniela y sectores vecinos, dado que los síntomas de gripa han aumentado en los niños y adultos. Sin embargo, el optimismo frente al cambio radical en la situación parece estar muy lejos, por lo que el llamado es para que los entes administrativos del municipio contribuyan a su recuperación.

“Uno sale a la Autopista vuelto nada por cuenta del tierrero que se levanta con estas volquetas. La policía de tránsito controla solamente el tráfico por la Autopista Sur y no se acerca por acá a verificar si los vehículos pesados cumplen la ley porque aquí también hay parqueaderos de volquetas y estas han generado algunos accidentes que, a pesar de ser leves, no dejan de preocupar a la comunidad; en pocas palabras, esto es tierra de nadie, solo de las canteras”, puntualizó Omar Mendoza, habitante del conjunto residencial.