Justo en el corregimiento dos del municipio, en donde el país vio nacer la energía eléctrica, empezó la electrificación del proyecto Nueva Esperanza. La propuesta busca abastecer de energía a algunos sectores de Cundinamarca, Tolima, Meta y Guaviare, logrando un alcance de cerca de doce millones de usuarios.


Al presidir el acto de energización de la Subestación Nueva Esperanza, en el municipio de Soacha, Cundinamarca, Jorge Londoño De la Cuesta, Gerente y líder del grupo EPM; invitó a todas las instituciones del Estado a nivel nacional, regional y local, y a las autoridades judiciales a cargo, a trabajar en equipo para acelerar las imposiciones de servidumbre pendientes y las modificaciones requeridas a las licencias ambientales por parte de la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (ANLA) necesarios para continuar con las obras.

“Si estos procesos no se agilizan antes de la primera semana de julio, el proyecto no se podría concluir en noviembre de este año, con el riesgo de desabastecimiento energético que implicaría para la zona centro-oriental del país y el impacto que esto tendría para las familias, los comerciantes y los industriales de la región y, desde luego, para el sector eléctrico colombiano”, alertó el Gerente General de EPM.

Por su parte, el alcalde del municipio durante su intervención manifestó que para él es muy importante contar con EPM como aliado; además resaltó la responsabilidad social de la empresa al contratar mano de obra del lugar. También destacó que fue en Nueva Esperanza en donde se encontró el hallazgo arqueológico más grande del país y se proyecta pronto, con apoyo de la EPM, contar con un museo para el municipio.

«Es un orgullo que donde nació la energía del país, estemos hoy inaugurando el proyecto Nueva Esperanza», aseguró Eleázar González,mandatario municipal.

Así es el proyecto

Nueva Esperanza es un proyecto de transmisión de energía eléctrica que aumentará la capacidad de transporte y la confiabilidad del sistema eléctrico que abastece la zona centro-oriental de Colombia, con beneficio para más de 12 millones de habitantes de Cundinamarca (incluida Bogotá), Meta, Guaviare y el norte del Tolima.
Esta obra estratégica para el país consiste en la construcción de una subestación de energía en el municipio de Soacha, interconectada mediante una línea a 230.000 voltios con la Subestación El Guavio, propiedad de la Empresa de Energía de Bogotá (EEB) y una línea a 500.000 voltios con la Subestación Bacatá (propiedad de Intercolombia).

El proyecto completo incluye cinco líneas de trasmisión a 230.000 voltios (una nueva y cuatro reconfiguradas), una nueva línea a 500.000 voltios, la ampliación de dos subestaciones existentes y la construcción de una nueva subestación en Soacha, que recibirá estas líneas y le entregará la energía al sistema de distribución a través de Codensa.

Con la energización de la Subestación, que se realiza a través de las cuatro líneas reconfiguradas (Circo – Nueva Esperanza, San Mateo – Nueva Esperanza, Paraíso 1 – Nueva Esperanza y Paraíso 2 – Nueva Esperanza), de propiedad de EEB, se completa el 75% de toda la obra programada. “Estamos a un 25% de entregarle a Colombia esta nueva infraestructura y hoy más que nunca necesitamos trabajar en equipo con todas las entidades del Estado para concluirla y entregarla oportunamente en noviembre de este año”, reiteró Londoño De la Cuesta.

Lo que falta

“Hoy nuestro mayor esfuerzo se dirige a acelerar los procesos judiciales y los trámites ambientales que aún se encuentran pendientes para agilizar la construcción del proyecto, evitando así poner en riesgo la atención de la demanda de energía eléctrica en el área centro-oriental del país”, dijo Londoño De la Cuesta.

De los 1.217 predios requeridos para la construcción de las líneas y la franja de protección, se han liberado 1.116. Un alto porcentaje de los predios en los que no ha sido posible iniciar las obras se encuentra en proceso de imposición de servidumbre al haber fracasado la negociación directa con sus propietarios. Las imposiciones de servidumbres se tramitan ante diferentes despachos judiciales de Bogotá y Cundinamarca, sin que, en términos de lo que ha sostenido la Corte Constitucional, se discuta la posibilidad de imponer el gravamen por tratarse de un proyecto de utilidad pública e interés social, como lo establece el Artículo 58 de la Constitución Nacional.

El trámite oportuno de los procesos judiciales resulta indispensable para la construcción de la línea a 230.000 voltios que llega desde la Subestación El Guavio y de la línea a 500.000 voltios que viene desde la Subestación Bacatá. “Hemos recibido apoyo del Consejo Superior de la Judicatura y de la mayoría de los jueces a cargo de estos procesos, quienes han entendido la importancia del proyecto para el país. Pero aún requerimos de otro esfuerzo para darle celeridad a los procesos judiciales y es fundamental contar con el apoyo decidido de las alcaldías e inspecciones de Policía para hacer cumplir las órdenes proferidas por los jueces”, indicó el directivo.
También se espera de la ANLA la aprobación de los permisos y modificaciones requeridos para la finalización de la construcción de las líneas de transmisión, los cuales se encuentran actualmente en trámite.

Londoño De la Cuesta puntualizó que EPM está cumpliendo su palabra y honrando la responsabilidad que recibió hace 5 años cuando la UPME le adjudicó la construcción del proyecto. “Hemos sorteado muchas dificultades y queremos llegar a la meta con todo el optimismo y la convicción que nos caracteriza, pero necesitamos del apoyo institucional y el de todos ustedes para lograrlo”, señaló.