Mauricio Salgado Castilla @salgadomg

Entre los conferencistas mejor pagados está el ex presidente Barak Obama, cobra USD $700.000 por conferencia, su esposa Michelle Obama recibe USD $200,000 por presentación, al ex primer ministro británico Tony Blair y a Bill Clinton les pagan USD $400,000.

¿Por qué alguien está dispuesto a pagar esa suma por una presentación? En esas conferencias no se dan fórmulas mágicas de hacer dinero o resolver la pandemia, se paga porque estas personas son capaces de inspirar, conectar e motivar, se quiere estar cerca de ellos, así el auditorio sea muy grande, se desea compartir ese espacio, después de una de estas presentaciones, evidentemente se sienten los asistentes diferentes, se justifica ampliamente el pago.

Algunas personas dirán que la fama los hace especiales, pero la verdad es que ellos eran así aún antes de que fueran presidente o tuvieran la experiencia que tienen ahora. 

Sin duda alguna, la posibilidad de estar cerca de una persona que inspira es definitivo para una buena vida, necesitamos la luz de un faro a seguir, en especial en épocas de incertidumbre, por eso hablando de colegios, son muchas las clases donde se piensa que hubiera sido mejor no haber participado.

En la entrevista concedida por el presidente de Coursera, una de las tres plataformas de educación virtual más grandes del mundo, Jeff Magioncalda, al periódico español El País, en Madrid, el 7 de octubre del 2020, comentó, que durante la pandemia hubo un incremento exponencial en matrículas, en solo España fueron 632,000 personas, un crecimiento del 272% con respecto al mismo periodo de 2019, a nivel mundial la cifra se incrementó en 27 millones de usuarios nuevos.

Encontré un aviso de una empresa multinacional, que prácticamente está en todos los países del mundo, que entre las consideraciones para contratar, está que haya estudiado de manera virtual. ¿Por qué ese requisito?

Hasta hace muy poco, se desconfiaba de los cursos y grados obtenidos virtualmente, algunos decían que la calidad de los estudios era mala y que cualquiera se podía copiar para pasar los exámenes.

Entonces ¿Por qué esta multinacional en sus requisitos pide que hayan sido estudiantes virtuales?, una persona que haya logrado un título virtualmente, demuestra que tiene la autonomía para trabajar y estudiar, a pesar de todas las distracciones, trabajos y familia, demuestra que es capaz de poder actualizarse sin tener que ir a una institución, sin perder tiempo de transporte, sabe combinar el trabajo y el estudio de una manera flexible, adaptándose a las necesidades siempre cambiantes.

Estas son otras consideraciones para preferir la educación virtual, ya sea para colegio, universidad o educación no formal:

Calidad docente. Se pueden escoger los mejores docentes para que sean los autores de los cursos virtuales, ya no es la situación geográfica la que determine qué docente da las clases, se buscan a los que inspiran, motivan, a los faros.  

No hay pérdida de tiempo. En los colegios, una tercera parte de la duración de las clases se dedica a buscar la mínima disciplina, necesaria para dictar una clase y para hacer los procesos de inicio, cómo conectar un computador al video proyector, esto quiere decir, qué cada tres clases, una se pierde una. En la universidad, es menos el tiempo perdido, 20% por clase, esto es esto significa que cada cinco clases, se pierde una.

Metodología. En las clases virtuales la metodología se ha desarrollado por un grupo de trabajo que define la estructura de las clases y el manejo de los recursos.

En el caso de los cursos desarrollados por Xmaseducacion, la metodología ha considerado los desarrollos de Neuroeducación y Neuropsicología. Las clases son cortas, acorde a los ciclos de atención qué el cerebro tiene naturalmente. La forma de presentar los contenidos es importante. 

Aprendizaje significativo. Se hace especial énfasis, en la utilidad para el estudiante de lo que se va a presentar, todo este proceso se basa en el conocimiento dado por la neurociencia, el cerebro lo que busca es sobrevivir, hace el mínimo esfuerzo para lograrlo, de tal manera que si no tiene muy claro la utilidad de lo aprendido lo desecha o solo lo aprende para pasar.

Efectividad. En las clases virtuales no hay pérdida de tiempo, el autor se enfoca en los recursos necesarios para transmitir lo que considera se debe aprender, si la clase es de 10 minutos, la totalidad son efectivos.

Estilos de aprendizaje. La virtualidad permite utilizar diferentes recursos, vídeos, imágenes, infografías, mapas mentales, entrevistas, profesores invitados, actividades de diferentes estilos, textos, lecturas, voces y animaciones para poder captar la atención para los diferentes estilos de percibir el entorno, construir conocimiento e interactuar y crear conocimiento.

Evaluación. En la educación virtual, más que valorar la capacidad de replicar conocimientos, lo que se busca, es la capacidad de utilizar lo aprendido, para esto, se busca evaluar si la persona aprendió más que buscar si aprueba, de ahí, que se permite repetir los exámenes o recursos que validan lo estudiado haciendo la relevancia en las respuestas.

Desplazamientos. El aprendizaje virtual, no requiere de grandes desplazamientos para poder acceder a los recursos de aprendizaje, todo lo contrario, aprovecha desplazamientos en transporte, esperas en aeropuertos, comidas o tiempos libres, para aprender virtualmente.

Costos. No se requiere infraestructura sumado a la posibilidad de compartir con muchas personas los cursos hace que el costo unitario sea más bajo, que las alternativas presenciales.

Acoso escolar. La no presencialidad limita en gran medida las agresiones, que un 60% de los estudiantes del mundo, son objeto en los colegios del mundo.   

Entonces, ¿Listo para que tus próximos estudios sean virtuales?