Por: Oscar Rodríguez Ortiz

Hace ya casi un año, el mandatario local asumió el cargo con discurso de esperanza y de cambio, y sigue en las mismas: discursos de esperanza y nada de cambio. Claro, solo para quienes están en el gobierno, ya sea los que trajo de su antigua sede de la Corporación de Cundinamarca, o los que corresponde a favores que intenta ocultar y lo logra con un gran sector de la población que no entiende la jerga politiquera. Unos pocos, solo unos pocos, notamos día a día que no existe ese tal cacareado “cambio” y si no existe, pues nada avanza.

Por su lado, la mayoría del “Concejo”, que se ha convertido en un apéndice del alcalde con su presidente cariñoso y sonriente, y además complaciente con grandes obras como la inauguración de una señal de tránsito, o la “gravillada” de una calle que en otros tiempos lo hacia la Dirección de obras públicas con sus “barbacheros”, y sin mucha publicidad ni fotos ni selfies. Solo lo hacían por petición de una junta de acción comunal, así, humildemente cumpliendo su labor por la que les pagaba el municipio, sin aplausos, ni corte de cintas ni nada. Gracias a ellos muchas vías internas de Soacha están “pavimentadas”.

Ahora no, en estos tiempos asistimos a sainetes de gobierno local y escuchamos kilómetros de verborrea y discurso sin sentido que solo en unos años se entenderá cuando el alcalde de turno deje el poder y arrecien las denuncias y demandas porque en nuestro país solo se culminan las investigaciones cuando los mandatarios terminan sus periodos, como decía un compañero en la Procuraduría hace unos años,  “para no causar traumatismos a la institucionalidad”, sin tener en cuenta el daño inmenso que se le hace a la sociedad con fallos tardíos.

Y ahora se nos vienen encima con un anuncio de endeudar al municipio “en la módica suma de 500 mil millones” para colegios “prefabricados”, vías y otras “cosillas” que solo el alcalde y su sanedrín de 5 personas lo saben.

Pero Soacha no protesta, en silencio solo espera y ve como trascurren los hechos, y ese “salón de la fama” llamado Concejo municipal con una mesa directiva complaciente (exceptuando uno de sus miembros),  acude al llamado en sesiones con largas y extensas horas de saludos, bienvenidas, besos, abrazos a distancia (por la pandemia), congratulaciones, felicitaciones por el nacimiento, por el grado, por el bautizo, por el onomástico de San Pedro o de San Juan, por el cumpleaños, por la especialización, por el casorio o por cualquier evento, con notorias “lambidas” y seguramente, luego de estos ágapes fraternos, darán su aplauso y voto, no sin antes “lagartear” una camionetica más como descaradamente lo hizo su presidente y aprobaran este endeudamiento con base en los doctos dictámenes técnicos y los elocuentes conceptos de sus asesores, los mismos que les van a sacar “el cuerpo” cuando los llamen a descargos en la Procuraduría y la Fiscalía.

Nuestro deber es prender alarmas: Una, estar vigilantes de los “favores” que aprueba el concejo a cambio de migajas, una palmadita en la espalda o algo más, tratando de solucionarle al alcalde un problema que asoma: La gobernabilidad, por no haber logrado hacer que la ciudadanía consciente le crea y cada vez más se lo haga saber de frente y sin temores,  y dos, que se está generando una tensión social que muy seguramente originara una revocatoria de mandato el próximo año.

Saldarriaga no resuelve el problema con “cortinas de humo” o con “dolores en el alma” o cazando rifirrafes con la Ministra, quien ya fue contundente y le mostró la otra cara de la moneda, sin discursos culebreros, sino con cifras.

La ministra le hizo saber que:

Son 32.188 los matriculados según el SIMAT y no los más de cien mil que usted dice alcalde, y:

que las transferencias realizadas entre enero a agosto de 2020 a favor del municipio de Soacha con destino al Programa de Alimentación Escolar PAE son:

SOACHA; MEN­PAE   (1) $ 7.812.461.852; SGP ALIMENTACIÓN ESCOLAR (2);  $ 930.209.558;  SGP CALIDAD (3) $ 492.515.071

TOTAL: RECURSOS DE LA NACION: $ 9.235.186.481

(Fuente: Rad. 2020­EE­199278 Ministerio de Educacion Nacional septiembre de 2020)

¿Entonces alcalde, a quien le creemos? Muchos de nosotros no “tragamos entero” y sabemos que hasta ahora se ha repartido mermelada entre miembros de partidos que fungían de independientes (Hago salvedad de cinco concejales que han demostrado su compromiso con Soacha y se lo agradecemos) y que han logrado conformar esa mayoría cómplice para  aprobarle al alcalde más de cinco traslados presupuestales con malabares hacendísticos que se patentiza en traslados que bien pueden constituir peculados, pero esa es y para eso es una “coalición”, dirían los “doctos” asesores políticos del Concejo. Para usarla “socio”.

Esa es la razón por la cual deberíamos informarnos más y concientizarnos más de lo que acontece en el municipio, porque mientras el pueblo está pendiente del pico y cédula que nadie hace cumplir y las medidas de recuperación que nadie tiene en cuenta, otros están haciendo y deshaciendo con el erario público que sale de nuestros bolsillos. Estamos obligados a ejercer este control ciudadano y si a algunos no les importa,  habrá otros conscientes que sí y daremos la pelea con ellos, así no les guste.

El comité técnico de la calificadora de riesgos BRC Standard & Poor’s subió la calificación deuda de largo plazo y de capacidad de pago de AA+ a “AAA” (triple A) del departamento de Cundinamarca en julio del año anterior. ¿Será que el alcalde “contratará estos magos” para calificar a Soacha con un AAA y poder endeudarla “hasta las cachas” como lo hizo con la representante de Icontec para certificar de manera fácil y rápida a la Secretaría de Educacion?

¿Y dónde está la oposición?