Brian Jair García Osorio, oriundo de Bogotá y con 24 años de edad, ha vivido toda la vida en el barrio Compartir Soacha, y como él mismo lo menciona, se dedica al arte, el emprendimiento y el progreso por medio de lo que ama: la música.

Desde hace 10 años incursionó de forma profesional en el mundo musical, grabando su primer sencillo, en el género del rap, bajo el nombre artístico de Espitia.

Este joven artista cuenta que sintió esa conexión con la música a partir del rap, escuchando a un primo que hacía rimas. Así mismo, solía escuchar canciones de géneros como la salsa y boleros que entonaban sus papás.

En un origen recuerda que se sumó al coro del colegio donde fue escogido como la voz principal, del Liceo Social, así fue como empezó la travesía en el canto.

Sus principales referentes en el ámbito musical son: Ronk El Piano, un rapero originario de la ciudad de Cartagena y Cejas Negras, a quien considera un personaje que se atrevió a hacer música a pesar de las adversidades.

Para Espitia los verdaderos retos radican en salirse de la zona de confort y no encerrarse en un círculo. Por ello, ha incursionado en géneros musicales como el Dancehall y se encuentra trabajando en otras iniciativas para lanzar un sencillo en versión salsa.  

Cree que a pesar de las críticas que pueda recibir por buscar nuevas alternativas musicales, él se enfoca en encontrar en la variedad una oportunidad para reencontrarse con nuevos sonidos.

En su repertorio cuenta con unas 100 canciones que ha escrito, una de las más conocidas es Déjenla Sonar, que cuenta con más de 15 millones de reproducciones YouTube y que fue lanzada hace 6 años con su grupo conocido como La Cruz Black Familia.

Ha trabajado con varios productores en el municipio como son: Mala Hierba Records, La imprenta, Razuca producciones y De la Torre.

Su música ha sobrepasado fronteras, abriendo paso a nuevos mercados como en Ecuador y Perú, y en ciudades en Colombia como Pasto, Tolima y otros pueblos al interior del país. Así mismo, ha tenido presentaciones en discotecas del municipio.  Él manifiesta que le da toda la importancia a su trabajo, pues la idea es llevarle cosas bien hechas a la audiencia.

Hoy en día mira al pasado y sabe que ha debido enfrentarse a varias problemáticas sociales, como la drogadicción y las bandas criminales presentes en el municipio. Se atreve a decir con todo orgullo que la música y su hijo han sido su salvación.

Considera que el rap tiene bastante auge y ahora se encuentra evolucionando con nuevas ideas y exponentes. El verdadero reto difiere pensar en grande y adaptarse a nuevos conceptos. Frente a ello, tiene muy claro que cada cantante o rapero tiene su propia orientación, y que se trata de respetar los ideales y visiones de cada artista.  Finalmente, la música es universal y abre a la posibilidad de explorar en nuevos géneros.

Para Espitia el rap es su vida, una fiesta personal que cree cumple una función fundamental en la sociedad, y es el cambio y el progreso, además de infundir amor y respeto. Y, por otra parte, el Dancehall, que lo considera un género más para celebrar, disfrutar, compartir, y pasarla bien.

Su objetivo es llegar a presentarse en Rap al parque y otros escenarios de talla nacional e internacional.

Algunos proyectos en los que se encuentra trabajando son: Un mixtape de Dancehall con 6 seis canciones, y un álbum de 10 sencillos con videos junto a su grupo de rap. 

Por Cristhian Cañón