A pesar de las pésimas condiciones actuales de la vía, las familias se encuentran bastante preocupadas porque sus viviendas podrían desaparecer.

Bastante preocupados e inconformes se encuentran los habitantes del barrio Casaloma, de la comuna 4 del municipio de Soacha, debido a un proyecto que habría sido aprobado para construir una carretera por la actual vía principal del sector.  

El principal problema radica en que nunca recibieron una notificación de desalojo, y que es considerada una zona de invasión. La mayoría de habitantes se encuentran atravesando por una crisis económica, que se ha agudizado a causa de la pandemia.

Luz Marina Gómez, residente del barrio, manifiesta que la semana pasada recibieron la visita del alcalde, y que él mismo aseguró que el proyecto ya fue avalado y que se va llevar a cabo. Que ahora debían estudiar quiénes podrían quedarse y quiénes debían abandonar la zona.  

Lo que dicen los habitantes es que, en los planos, el barrio aparece como zona verde, aun teniendo en cuenta que la misma administración en cabeza del alcalde Juan Carlos Saldarriaga estuvo presente en el mes de marzo del año 2020 para hacer entrega de algunos mercados.  

Sin embargo, de acuerdo a lo manifestado por los habitantes, sienten como si no existieran, en especial porque les ha sido bastante compleja la comunicación con el presidente de la Junta para recibir apoyo en pro de luchar por sus derechos.

Actualmente, en la zona residen personas en situación de discapacidad, recicladores, trabajadores informales, desplazados, pertenecientes a comunidades indígenas y de todas las edades, incluidos adultos mayores y menores de edad.

Varios habitantes manifiestan que han permanecido en este sector durante más de 20 años, y que el último censo fue realizado por parte del DANE hace más de cuatro años.

La señora Luz dice que recibieron una visita por parte de la Secretaría de Infraestructura para informarles a algunos habitantes que debían desalojar el predio, razón por la cual fue radicada una petición ante la Defensoría al Pueblo donde les solicitaron un censo por familia, para hacer la debida radicación ante la alcaldía.    

Ahora se encuentran a la expectativa sin saber a ciencia cierta qué va a suceder con sus casas y en dado caso de un posible desalojo, dónde serán reubicados.

Por Cristhian Cañón