Los uniformados ya están distribuidos para labores específicas en la capital. La mayor parte no cumplirá funciones operativas.

Los 500 uniformados se incorporaron a la Policía Metropolitana desde ayer jueves y hoy ya están en las calles de la ciudad cumpliendo tareas específicas asignadas desde el comando central.

Así las cosas, 400 uniformados fueron destinados a investigación criminal y 100 a inteligencia, lo que indica que la apuesta de las autoridades es ir al fondo de las bandas delincuenciales, recoger evidencias y evitar que los jueces dejen libres a los capturados por falta de pruebas. “Su rol será clave en la consolidación de importantes golpes a la delincuencia organizada, recordando que actualmente el país está sumido en la zozobra por el actuar de los grupos criminales”, dijo la alcaldesa Claudia López.

Los uniformados fueron asignados por el Gobierno Nacional, a través de la Dirección General de la Policía, teniendo en cuenta que la seguridad de Bogotá es un reto de país.

“Hasta ahora se han realizado 43 operaciones en Bogotá, en el plan de intervención de seguridad de la capital, 14 intervenciones mayores, 274 incautación de armas de fuego, ocho granadas, 152 vehículos recuperados y 5.300 capturas, entre ellas 675 por orden judicial«, aseguró el director de la Policía Nacional, general Jorge Luis Vargas.

Finalmente, el ministro de Defensa, Diego Molano, dijo que en diciembre próximo ingresarán 1.000 policías más, entre patrulleros y auxiliares, que se mantendrán de manera permanente en la ciudad, y que el próximo año se espera que ingresen 1.500 uniformados adicionales para lograr que la ciudad cuente con más de 21.000 unidades policiales en 2.022.