A propósito de las protestas convocadas por maestros, sindicatos y agremiaciones para rechazar la reforma a la Ley 30 de 1992 y exigir mejores condiciones laborales, los alumnos de esta institución decidieron sumarse a la jornada para denunciar algunas inconformidades surgidas dentro del claustro educativo.


Hacia las 11:30 am un grupo de jóvenes estudiantes de Uniminuto se concentraron en la Plaza Principal para denunciar una serie de inconvenientes que se han venido presentando con respecto a la inclusión y atención de personas en situación de discapacidad, además de la falta de algunos docentes.

“Decidimos manifestarnos porque tenemos una compañera que es invidente y la Universidad no está cumpliendo al 100% con su responsabilidad de incluirla y atenderla plenamente, si la Universidad habla de una educación con inclusión deberían garantizarnos plenamente nuestros derechos.La institución no nos está dando los espacios para expresar nuestras inquietudes como debe ser, por eso tomamos esta iniciativa y decidimos salir a la calle a hablar sobre lo que pensamos que está mal”, explicó Juan Pablo González, vocero estudiantil de Uniminuto.

“Inclusión se entiende como alguien que es sujeto de Derechos y Deberes, pero para la Universidad llegó un momento en que yo sólo era sujeto de Deberes, algo que me pareció injusto porque se supone que esto debe darse con calidad. El enfoque comunitario de la Universidad se debe ver reflejado y actualmente no sucede así.Cuando empecé a estudiar fui flexible y entendí que la institución no tenía los recursos necesarios, cuando entré a segundo semestre esperaba que ya se tuvieran esas medidas a disposición, pero me encontré con que no había sido así”, indicóFanny Lozada, estudiante de Uniminuto en situación de discapacidad.

La actividad empezó con apenas seis personas, pero en el transcurso de la mañana se logró reunir a cerca de 100 muchachos que acudieron a la sede administrativa de la Universidad a fin de exigir que se capaciten los docentes y se instale el software especializado para la atención y el aprendizaje de estas personas.

“Queremos además que se empiece a emprender un proyecto de inclusión social, es decir que todos empiecen a conocer qué es discapacidad y cómo se puede orientar a una persona con esta condición sea cual sea, tal y como lo dice el Decreto 470”, expresó un estudiante.

De otra parte los alumnos también expresaron su malestar por la ausencia de algunos docentes en los diferentes programas y facultades, algo que ha generado pérdida de clase y atraso en los contenidos temáticos de cada programa desde semestres anteriores.

“En algunas carreras y facultades hay ocasiones en las que nos exigen los recibos de los pagos de nuestros semestres, pero entonces se presentan ciertas deficiencias con respecto a los docentes que no han llegado y no han sido nombrados. Esto es algo que se ha venido presentando desde semestres anteriores y las directivas se limitan a decir que hay que esperar y que el problema está por solucionarse, pero lo que no ven es que es tiempo y espacio que se pierde. Hacemos un llamado para que nos cumplan con los docentes que nos hacen falta para no seguir perdiendo horas de clase”, expresó Alejandro Madrid, estudiante.

Vale la pena mencionar que algunos de los manifestantes se unieron a las marchas que se desarrollan en Bogotá como gesto de solidaridad ante las denuncias que hacen los estudiantes de las universidades públicas.

Ante los hechos, las directivas de la Universidad decidieron coordinar una reunión para el próximo miércoles donde ambas partes dialogarán sobre los temas en los que están generando coyuntura entre la comunidad académica. Se espera entonces que luego de este diálogo se pueda encontrar una solución pronta a los inconvenientes que se presentan en la institución.