Leyó su carta de renuncia en una rueda de prensa y reiteró que los responsables de este escándalo deberán ser sancionados ejemplarmente .

Asegura  que se retira «con la esperanza de qué en los próximos días la administración de justicia tome las decisiones pertinentes contra quienes defraudaron a la sociedad.  Los autores de este episodio tienen que ser sancionados ejemplarmente abundan todas las evidencias que confirman que el actuar ilegal de los actores privados que se conectaron en algunos servidores públicos hechos que denuncié oportunamente». 

Del mismo modo la ex ministra asegura que procedió con honradez y transparencia. «Nunca dudé en renunciar pero quise permanecer en el cargo una semanas para cumplirle al país con las metas de conectar las escuelas y continuar con las denuncias ante la justicia de los responsables de este acto criminal». 

Abudinen en su carta expresó que tenía claro que su misión como servidora pública era «desenmascarar una serie de abusos y actos corruptos»que yo misma denuncié. Empezando por decretar la caducidad del contrato, los respectivos embargos y ponerlos hecho en conocimientos de las autoridades competentes». 

La exMinTic le aseguró al presidente Duque que la corrupción no tiene ideología y añadió que «tengo la convicción de qué al superarse el paroxismo desatado por esta crisis, la sociedad colombiana contará con los suficientes elementos de juicio es que les permitirá poner su mirada sobre los verdaderos responsables, unos ya identificados, otros todavía mimetizados tras sus protectores y patrocinadores políticos». 

Finalmente Abudinen dice que continuará respondiendo y buscará esclarecer los hechos.  «Como ciudadana seguiré poniéndole la cara el país y continuaré en esta lucha por mi defensa y por esclarecer toda la corrupción contra el Estado». 

«Me voy con la conciencia tranquila porque di todo de mí para conectar este país.  Quienes han estado a mi lado conocen mis convicciones.  Quienes han conocido de cerca mi gestión, saben de  mi indudable compromiso», concluyó Abudinen.

Tomado del Nuevo Siglo