En la mañana de este sábado se confirmó la muerte del obispo de Soacha, al parecer por un paro cardiorrespiratorio.

Visión Soacha, de la Diócesis del municipio, confirmó la lamentable noticia a través de su cuenta de Facebook: “… Hoy sábado consagrado a nuestra señora de Fátima, con profundo dolor anunciamos la partida a la presencia del Señor, de nuestro Obispo Monseñor José Daniel Falla Robles, quien con celo y amor incansable dio la vida por su pueblo escogido, por su amada Diócesis. Unidos en oración por su familia, amigos, nuestro clero y todos aquellos que fueron y seguiremos siendo sus ovejas”.

José Daniel Falla Robles fue nombrado obispo de Soacha el 29 de junio de 2016 por el papa Francisco. Nació en Bogotá el 7 de octubre de 1956, y antes de acceder al Seminario se tituló en Ingeniería Industrial y Administración de Empresas en la Universidad de Los Andes.

Cumplió sus estudios eclesiásticos de Filosofía y Teología en el Seminario Mayor de Bogotá y recibió la ordenación sacerdotal el 28 de noviembre de 1992.

Siendo sacerdote fue formador en el Seminario Mayor de Bogotá, rector de su Seminario Menor arquidiocesano, párroco de Nuestra Señora del Campo y de la iglesia San Diego, director de la Fundación Caja de Auxilios del Clero y rector del Santuario de Montserrat.

El 15 de abril de 2009 fue nombrado obispo titular de Calama y auxiliar de Cali, y recibió la consagración episcopal el 20 de junio de ese mismo año. En 2012 asumió como secretario general de la Conferencia Episcopal colombiana.

“Los sellos que quiero imprimir, en primer lugar, es el de la cercanía misericordiosa y luego – y quizás la más importante – es el de la trascendencia”, afirmó monseñor José Daniel Falla Robles cuando fue nombrado obispo de Soacha.

Fuentes cercanas confirmaron que monseñor Falla Robles falleció a causa de un paro cardiorrespiratorio. Periodismo Público lamenta el fallecimiento del prelado de la iglesia católica y extiende las más sinceras condolencias a familiares y amigos. Que el Dios de los cielos lo tenga en su Santa Gloria. ¡Paz en su tumba…!