La propietaria de la vivienda cambió las guardas y les dejó todo con candado, llevan 4 días deambulando con sus dos hijos.

Miguel Ángel Caro y María Angélica Ríos Murcia, junto a sus dos hijos de 6 y 11 años de edad, fueron dejados por fuera luego de que la propietaria de la casa cambiara las guardas.

Lo que cuenta Miguel Ángel es que desde el 8 de febrero pasado tomó en arriendo un pequeño apartamento en el barrio Olivos primer sector. Acordaron con la propietaria de la vivienda un canon de 450 mil pesos más servicios, los cuales debía pagar los primer diez días de cada mes.

“Cuando llegué le pagué febrero cumplidamente y luego marzo, pero ya en abril me atrasé porque me echaron del trabajo. Yo venía trabajando normal en construcción, pero cuando la alcaldesa de Bogotá puso el 4X3, en la empresa me dijeron que no podían sostenerme el empleo”, relató Miguel.

Lo que cuenta este hombre de 34 años es que él es una persona cumplida, legal con sus cosas, pero las circunstancias lo llevaron a enfrentar una crisis. Sin embargo, dice que está tramitando un préstamo en el banco y que el subsidio de ingreso solidario está próximo a llegarle.   

 “Yo debía pagar el arriendo de abril antes del 10, pero por haberme quedado sin trabajo no pude. Entonces el miércoles pasado, que era 21, salimos con mi esposa y mis dos hijos a las 8:00 a.m. al banco a llevar unos papeles para el préstamo, regresamos a las 3:00 p.m. y ya no pudimos entrar, la señora había cambiado las guardas, no nos dejó ingresar y todo se quedó adentro, hasta el mercado y los cuadernos de los niños”, añadió Miguel Ángel.

Desde entonces quedaron a la deriva, aunque logró que una señora deje dormir a sus dos hijos en su casa, pero debe recogerlos a las 5:00 a.m. “Por lo menos mis hijos están durmiendo bajo techo, pero a nosotros dos nos ha tocado quedarnos en la calle y pedir para comer, porque la señora no nos ha dejado sacar absolutamente nada, es que ni siquiera nos hemos podido cambiar de medias”, aseguró.

 Miguel y su esposa acudieron ese día al cuadrante, la policía se acercó a hablar con la propietaria de la vivienda, pero al parecer lo que los uniformados recibieron fue mal trato.

Luego el hombre acudió a la Casa de Justicia y Mediación policial atendió el caso; le entregaron una boleta de citación a Miguel Ángel para que se la llevara a la propietaria de la vivienda, pero no la recibió. “Yo ya no sé que hacer porque esta señora no me deja sacar mis cosas”, puntualizó.

Ahora, Miguel y su esposa hacen un llamado a la Secretaría de Gobierno y Personaría para que intervenga en este caso donde además están involucrados dos menores de edad.

 Finalmente se supo que posterior a la entrevista de este medio con los afectados, a ultima hora y con la ayuda de Policía y funcionarios de la alcaldía, se logró que la propietaria de la vivienda los dejara ingresar a sacar sus cosas, pero es la hora que esta familia no tiene a donde ir.