Los trenes para el occidente y norte de la capital continúan su estructuración con algunos ajustes, pero para el sur es apenas una ilusión.

Más allá de la llegada de buses eléctricos y de gas, la apuesta en la capital es la construcción de cinco megaproyectos férreos con los que se busca que la movilidad de Bogotá deje de ser dependiente de los sistemas de buses. Por eso se habla de las líneas 1 y 2 del metro y los trenes de cercanías al norte, occidente y sur de Bogotá, que se han denominado Regiotram.

Pero de los cinco sistemas de transporte masivo que modernizarán el sistema de movilidad de la capital y sus alrededores, el Metro y el Regiotram para Soacha son los más atrasadas, ni siquiera aún se habla de prediseños.

Sin duda el más avanzado de todos es el Regiotram de occidente, un sistema que conectará a Bogotá con los municipios de Facatativá, Madrid, Funza y Mosquera, en un trazado de 39,6 kilómetros y 17 estaciones, operará con trenes eléctricos 100%. La demanda estimada es de 40,2 millones de pasajeros al año y contará con 18 trenes (36 coches de 50 metros), para 884 pasajeros cada uno. Los estudios de ingeniería están muy avanzados y se espera iniciar obras al final de este año.

La gerente de la Empresa Férrea Regional (EFR), Jeimmy Villamil, resaltó la baja ejecución predial, dado que se usará la antigua red férrea. Por ejemplo, dijo que se va a necesitar la compra de 100 predios en 40 kilómetros, contrario a Soacha, que para la construcción de las fases II y III de Transmilenio, fue necesario adquirir 290 predios en 4 kilómetros.

Pero a pesar de los avances, el Regiotram mantiene un enorme desafío que es la articulación con Bogotá. Sin embargo, se estudia la posibilidad de integrar esta red férrea con el sistema zonal SITP con un costo mínimo o cero de transbordo, y en algunas estaciones de Transmilenio de la futura Av. 68 y la NQS una integración física.

Acerca del Regiotram Norte, se han contratado estudios de factibilidad y estructuración legal y financiera que se espera estén terminados este mismo año, pero el gran desafío es la articulación con Bogotá, incluso recientemente la concejal Mafe Rojas, coordinadora de la Comisión Accidental Bogotá Región del cabildo distrital, sugirió que el sistema cuente con estaciones de al menos 130 mts de largo, pasos a desnivel en ciertos puntos clave como las calles 170, 153, 134, NQS, Av. El Dorado, 22 mil pasajeros por hora en cada sentido y estaciones cada 800m.

 Finalmente, y con respecto al Regiotram Sur, es la hora que no hay estudios contratados para mirar la viabilidad del proyecto, lo que indica que por ahora es una ilusión para los habitantes de Soacha, igual que el Metro.

Para Soacha en el corto plazo, solo un milagro conllevaría a cristalizar la reciente propuesta del alcalde Juan Carlos Saldarriaga, de extender la primera línea del Metro, de Bosa a Soacha por Ciudad Verde, de lo contrario, a los miles de habitantes de la ciudad sólo les queda conformarse con la primera fase de Transmilenio, porque segunda y tercera aún se demora más de dos años en entrar a funcionar.