Felipe Soler, es un basquetbolista de 22 años que se encuentra en proceso con Piratas de Bogotá para competir en la liga profesional. Cursa sexto semestre de Ciencias del Deporte y Educación Física en la Universidad de Cundinamarca, en Soacha.

Este joven bogotano siempre soñó con ser basquetbolista, buscando esforzarse al máximo. Él afirma que trabaja duro para estar siempre en los primeros puestos. Su inspiración para practicar este deporte han sido sus padres, quienes lo involucraron desde muy pequeño y le enseñaron a jugar. 

Dio sus primeros pasos como jugador en la localidad de Kennedy, en la ciudad de Bogotá. Él recuerda que su papá y compañeros de trabajo tenían una escuela y se encontraban con un grupo de amigos. Fue así que, en la cancha conocida como Soldados, surgió el amor por el baloncesto.

Inicio sus entrenamientos con el equipo Genuinos. También hizo parte del club Esbar en el año 2014 y fue jugador de la selección Bogotá Sub17 en ese mismo año. En el 2015 hizo parte de la selección Bogotá sub 20 y se unió al equipo Leopardos de Soacha. Además, estuvo con el club Cóndores de Tocancipá y jugó una liga de desarrollo sub 20 con el club Piratas.

Ha participado en varias competencias locales y nacionales, como la Liga de desarrollo sub 20, dos torneos interligas y representó a Boyacá en un torneo sub 20. También fue parte de 2 microciclos para la selección Colombia, pero hasta el momento no ha sido seleccionado.

Felipe cuenta que se desempeña como entrenador personal de baloncesto en dos clubes del municipio, que son Raptors y Genuinos, donde busca aportar los mejores conocimientos en formación a sus alumnos. 

Su sueño es escalar a nivel local, nacional e internacional para llegar a representar a la selección Colombia en diferentes campeonatos. Espera encontrar oportunidades en otra liga de baloncesto con mayor competitividad que represente un nivel más alto. También espera conformar una escuela de formación de jóvenes que sean apasionados por ese deporte.

Felipe Soler (derecha) está en proceso con Piratas de Bogotá

Acerca de los retos a los que se debe enfrentar como jugador de baloncesto, Felipe habló sobre lo complejo que puede llegar a ser adaptarse a un nuevo equipo y más a un nivel tan alto como es el profesional, teniendo en cuenta que debe adaptarse a la intensidad de juego, la efectividad que se requiere, a jugar a un ritmo que no está acostumbrado y cumplir tanto con las labores académicas como deportivas.

Así mismo, pero ya de manera general, uno de los grandes retos es conseguir los recursos económicos para poder sostenerse. Él considera que existe una notoria falta de apoyo a todos los deportistas del país por parte del Gobierno, lo cual en muchos casos impide la participación en distintos torneos al no contar con indumentaria, implementos deportivos, transportes o viáticos para las competencias, un tema que considera bastante complejo y triste a la vez, pues considera que existe mucho talento, pero desafortunadamente muchos no disponen del dinero para sostenerse.

Además, dice que en los equipos profesionales o nacionales no hay espacio para los “novatos” o jugadores jóvenes, que tienen grandes talentos. Incluso como el mismo lo manifiesta, a muchos no se les reconoce una remuneración económica cuando están iniciando y para él es un tema que no debería ser así, pues cree que siempre tendría que existir una asignación salarial.

Felipe Soler se sigue formando con disciplina, dedicación y empeño para llegar a las grandes ligas de baloncesto y en unos años representar a la selección nacional.  

Por Cristhian Cañón